El Pontevedra ya suma de tres en tres

Área 11

PONTEVEDRA CIUDAD

01 mar 2010 . Actualizado a las 21:18 h.

El gol de Víctor Bravo, de penalti y en el minuto 88, dio la victoria al Pontevedra ante un Barakaldo que volvió a demostrar su fortaleza en Lasesarre. Y es que, aunque los gallegos dominaron en la recta final de la primera parte y el inicio de la segunda, a partir del minuto 63, cuando los locales se quedaron con un hombre menos por la expulsión de Elorriaga, las cosas cambiaron.

Y es que los de Pablo Alfaro parecieron confiarse en exceso al verse en superioridad numérica y bajaron la intensidad de su juego, todo lo contrario de lo que hizo su rival que, como por efecto rebote, aparecieron mas fuertes y se lanzaron en busca de la portería rival.

Presión del Barakaldo

Fueron los mejores momentos del Barakaldo, que tuvo un par de ocasiones clarísimas para adelantarse en el marcador. Sin embargo, los de Etxebarría no supieron aprovechar sus oportunidades y vieron como Víctor Bravo, de penalti en el minuto 88 materializaba el gol d ella victoria del Pontevedra.

El Pontevedra buscaba en Lasesarre su tercera victoria consecutiva ante un rival, el Barakaldo, con ganas de volver a ganar en casa tras su derrota de la pasada jornada. Quizás por eso fueron los locales quienes tomaron el mando al inicio del encuentro, ante un Pontevedra que se mantenía a la expectativa agazapado en su área. Ello provocó que en el minuto 4 Sergio Castaño, en un despeje de cabeza, casi se metiese gol en propia puerta, aunque al final quedó en solo un susto. ?Con el paso d ellos minutos, sin embargo, el empuje del conjunto fabril fue mermando y el Pontevedra comenzó a estirarse en busca del área rival.

Primera ocasión

Como fruto de ello llegó la primera ocasión de los gallegos cuando Víctor Bravo metió un pase al hueco en el minuto 25 habilitando a Moreno, que se escoró a banda derecha y probó fortuna desde el vértice del área con una medio vaselina que a punto estuvo de convertirse en el primer tanto del encuentro.

Poco después era Iban Espadas quién pudo adelantar al Pontevedra en el marcador con un peligroso remate de cabeza tras centro de Iván Malón desde la banda derecha, que se fue ligeramente desviado.

Despertar granate

Esta ocasión confirmó que el Pontevedra había despertado y el Barakaldo veía que su dominio desaparecía por completo. Pese a todo, los gallegos ya no dispusieron de más ocasiones claras antes del descanso, aunque no cejaron en su presión sobre el área local.

Al contrario, en la recta final de la primera parte el Barakaldo intentó reaccionar y en el minuto 39 tuvo una buena ocasión en un disparo de Álvaro Martínez en la frontal del área pero, tras recortar al defensa, disparó ajustado al palo.

El Pontevedra salió mas entonado tras el descanso y siguió buscando la portería rival, ahora con más ahínco. Así, la primera ocasión de esta segunda parte llegó en el minuto 58, cuando Víctor Bravo metía un pase desde la diagonal hacía la derecha, no llega a pararla el lateral Álex y Gerardo se planta solo delante del portero local, pero su disparo a bocajarro lo detiene Etxebarrieta con mucha seguridad.

La mejor ocasión local

Acto seguido llega la mejor ocasión del Barakaldo: Etxebarrieta saca en largo, bota el balón y se le escapa a Pepe, lo que posibilita que el balón le llegue a Eizaguirre, pero este chuta muy flojo y para el portero.?Seguía el Pontevedra dominando hasta que una entrada de Elorriaga sobre Gerardo es castigada con el colegiado con la roja directa. El Barakaldo se quedaba en inferioridad numérica y eso suponía un punto de inflexión en el encuentro aunque, lejos de lo esperado, el Pontevedra no supo sacar provecho de ello.

Excesiva confianza

Y es que los gallegos se confiaron demasiado y fue el Barakaldo el equipo que se fue arriba y dispuso de una buena ocasión en un disparo de Olondo en el 71 que obligaba a intervenir a Quintana para enviar a córner.

Poco después, en el 78, era de nuevo Olondo quien disparaba, aunque el balón tocó en un defensa y acabó yéndose fuera. En el 82 el disparo era de Platero, que escorado a la banda izquierda a punto estuvo de sorprender a Orlando Quintana, aunque el balón se fue fuera.

Y en el minuto 87 llegaría la jugada definitiva del encuentro cuando Moreno se internaba solo en el área local y Koldo Garcés le propinaba una patada. El colegiado señaló penalti y Víctor Bravo lo convirtió en el 0-1 que suponía la victoria de los suyos y la indignación en los locales, que consideraban excesiva la pena máxima.

El triunfo de los granates le sirva para seguir escalando posiciones tras las tres victorias consecutivas que ha conseguido a pesar de las importantes bajas que tuvo el equipo pontevedrés en Lasesarre.