El centrocampista reconoce tener una espina clavada por haber marcado solo dos goles

La Voz

CDLUGO

19 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El zaragozano espera que «el Víctor Bravo de ahora no sea el mejor de la temporada. Es cierto que estoy dando pases de gol, pero quiero ir a más. Tengo una espina clavada porque todos los años marco una media de cinco tantos y esta temporada solo llevo dos. Tengo que empezar a enchufar alguna».

Y reconoce que «intento no cambiar mucho mi forma de jugar, pero quizá con Aguirre me dedicaba un poco más a la posesión del balón y a no arriesgar en el uno contra uno. Y con Pablo trato de encarar más al lateral y de poner más centros. Son formas diferentes de un mismo fútbol».

El traspiés del Lugo en Miranda de Ebro ha significado un subidón moral. «La gente y hasta nosotros mismos lo dábamos casi todo por perdido después de perder con el Compostela, pero no bajamos los brazos. Eso ha sido muy importante porque los resultados nos han situado a solo tres puntos de la promoción», comenta.

«En una semana hemos pasado de ver todo negro a verlo azul. Todos los jugadores estamos muy ilusionados. En el vestuario se respira un ambiente muy diferente y ahora estamos muy concentrados para intentar ganar al Éibar porque en ese caso ya nos enchufaremos arriba», añade.

El Éibar, el mejor rival

Asimismo, no oculta que el cuadro vasco es el mejor que podría visitar ahora mismo Pasarón. «Nos viene muy bien la visita del Éibar porque afrontamos el partido como si fuera de play off. Nos beneficia jugar contra equipos potentes porque cada uno trata de dar lo mejor de sí mismo. Tenemos que salir al campo convencidos de que los tres puntos se van a quedar aquí», recalca.