Al Estudiantes no le basta con la garra

A. G.

DEPORTES

Cayó frente a un Valencia que gestionó mejor el tramo final

19 feb 2010 . Actualizado a las 10:00 h.

El corazón no le bastó al Estudiantes para dar la sorpresa y repetir semifinales de la Copa. Nadie podía apostar por él y se despidió como era previsible a las primeras de cambio, pero lo hizo con orgullo ante un irregular Valencia que tuvo que sudar para confirmar su condición de favorito. Murió el conjunto colegial entre lamentos de rabia e indignación por la actuación arbitral y ganó el Valencia dando las gracias y gestionando mejor el tramo final. Técnica a Gabriel Se sintió víctima el Estudiantes de una jugada decisiva en los últimos minutos, una técnica que en verdad fue injusta a Germán Gabriel por intentar evitar una canasta de Víctor Claver, de menos a más en el arranque de la Copa en la que aspira a consagrarse. Ganaba entonces el Estudiantes por la máxima diferencia que tuvo en todo el partido, y esa decisión le dejó tocado. Aun así, patada incluida de Gabriel a una silla tras su eliminación, el Estudiantes tuvo arrestos para sobreponerse y permitir que se llegase a un final igualado. El aro evitó la prórroga cuando Oliver, ya a la desesperada, se jugó el último cartucho. Salió cruz, pero el Estudiantes se puede sentir muy orgulloso. El equipo valenciano fue más equipo y tuvo mayor entereza en los momentos clave, pero lo costó demasiado. El Estu acusó que Pancho Jasen, su alma, acababa de salir de una lesión y estaba tocado, pero siempre que se vio contra las cuerdas, cuando el Valencia se marchó ocho puntos arriba, el equipo madrileño respondió con agallas, liderado por un inmenso Coner-Medley, presente en todos los lados. También contestó cuando peor estaba con el tiro exterior, aunque Lofton sólo acertó tres de los diez triples que intentó y el equipo al completo 9 de 26. Suárez y Rafa Martínez El Estudiantes, con lo mucho que le gusta y tanto depende del contraataque, pudo correr muy poco. Cuando lo hizo trató de tú a tú al Pamesa, que vio gran parte de su salvación en la tripleta De Colo-Rafa Martínez-Claver. El ala-pívot valenciano, a quien Carlos Suárez tuvo comida la moral con su defensa durante muchos minutos, ganó al final la batalla al estudiantil. En la lucha por un puesto en la selección, Claver dio un paso más frente a Suárez. El choque comenzó con sorpresa, con Claver de cuatro y muy mal, intentando sujetar a Perovic y a Suárez, pero terminó con el campeón de Europa relanzado, más suelto en defensa y ataque, y dando un golpe. Por la técnica que provocó a Gabriel, y por el triple que endosó al 'Estu' en la recta final en la que los de Luis Casimiro volvieron a obtener su máxima diferencia de tres. No pudieron llegar a más, porque el Valencia tuvo más temple y consistencia, aunque por el mismo camino no debe llegar lejos.