Puede estar más cerca que nunca de su estreno en Primera, pero Manu no pierde la sonrisa. «¿Si estoy preparado para jugar? No, estoy tranquilo, porque hay tiempo para que se recupere y al final él va a jugar, está todo controlado», señaló el guardameta al término del entrenamiento de ayer.
Formado en Mareo, la cantera del Sporting de Gijón, llegó a A Coruña en el 2007, aunque no jugó con asiduidad en el Fabril hasta la pasada temporada. Tras las despedidas de Fabricio y Munúa el pasado verano, el asturiano, que cumplirá 24 años el próximo mes, ejerce como el suplente de Aranzubia. Manu fue titular en los seis partidos de Copa que disputó su equipo esta temporada (las eliminatorias contra el Murcia, el Valencia y el Sevilla) y encajó seis goles.