Buen momento para pescar en aguas revueltas

La Voz

LUGO

19 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El pasado verano, Paco Olmos abandonó Melilla. Con más promesas que realidades, el Menorca arrancó una temporada en la que arrastra contratos de jugadores y staff técnico de la ACB. Con todo ello, el reto es más difícil de lo que podía parecer. Y así está siendo en este tremendo bache de resultados en el que han caído.

El juego

Con una plantilla corta en las rotaciones y sin excesivo talento, el Menorca pretende luchar con los dos gallos de la Liga: Melilla y Zaragoza, en los que la profundidad de banquillo y calidad de los jugadores está un punto por encima del resto. Ciorciari, Marc Fernández, Cuthbert Victor, Turner y Caio Torres son, sin duda, un quinteto más que solvente para enfrentarse a cualquier otro equipo. Pero a partir del séptimo hombre (Urko Otegi y Diego Sánchez), el equipo de Olmos se resiente frente a las grandes plantillas de la Liga, máxime cuando Umeh no está respondiendo a las expectativas creadas en verano.

Actualidad

A pesar de los contratiempos acaecidos, nadie esperaba a estas alturas que una racha tan negativa del Menorca situase al Breo ante una nueva oportunidad de sumar un triunfo fuera de casa ante un rival directo. La situación, a nivel deportivo y psicológico, del equipo de Paco Olmos puede ser un lastre si el conjunto lucense es capaz de llevar el partido en guarismos de diez puntos o menos, en los que tendrá poco que perder y mucho que ganar. El nerviosismo y la tensión acumulados podrían hacer mella en un conjunto balear al que tan solo la victoria le permitiría no verse descolgado de los puestos de privilegio.

El partido

Nos espera un partido muy táctico, con muchos recursos por parte de los locales y del Breo, puesto que las defensas zonales han hecho mucho daño al equipo menorquín en los últimos enfrentamientos. Como ejemplo, el Cai les ganó disputando gran parte del partido (unos treinta minutos) en situaciones zonales que, por la confección de plantilla y jugadores baleares, se les atraganta.

Por otro lado, conociendo bien a Paco Olmos, intentará por todos los medios maniatar el juego del Breo, tratando de llevar el partido a situaciones de cinco contra cinco y controladas, en las que el Leche Río puede ser un equipo más débil.