El pívot del Breogán resta trascendencia a la última derrota si se gana al Axarquía
12 feb 2010 . Actualizado a las 12:02 h.Los finales apretados se han convertido en una seña de identidad del Breogán en esta temporada. De los 22 partidos disputados hasta el momento, siete se han decidido por dos puntos o menos. Unas veces la moneda ha caído del lado contrario; otras, tres, del celeste. Cree el pívot Balmón que no sólo influye la suerte en momentos en los que la tensión crece hasta niveles insospechados. «Hay que saber jugarlos», dice.
La última muestra se recogió anteayer, en Cáceres, cuando el Breogán desperdició una ventaja que llegó a alcanzar los 15 puntos, sobre todo por lo sucedido en un tercer cuarto en el que los locales cobraron vida. «Fue una pena, porque hicimos un primer tiempo muy bueno, con un juego muy vistoso, y bastante acertados en el tiro», dice Balmón, que achaca lo sucedido a la vuelta del descanso «a la ansiedad de no encestar con la misma facilidad». Y a que «ellos sí lo hicieron».
«Quedarse con la actitud»
Para el pívot madrileño se pueden sacar conclusiones positivas del encuentro en tierras extremeñas: «Hay que quedarse con la actitud del equipo tras el varapalo del Melilla. No podemos olvidar que ellos están en una gran racha». Recuerda que el Breogán puede «tratar de tú a tú» a cualquier rival y que los ánimos en la plantilla son buenos. Eso sí, en su discurso, «todo pasa por ganar el domingo al Axarquía en casa». El jugador considera que el Breogán debe hacerse fuerte en el Pazo, donde quiere volver a darle una alegría a la afición tras las dos últimas caídas.