Los jugadores apelan a la diversión como clave en el éxito del Lugo

M.P.

CDLUGO

«Les asfixiamos y ellos solo pudieron correr detrás de nosotros», resume Juncal el fútbol de las últimas jornadas

19 ene 2010 . Actualizado a las 11:55 h.

Lo dice Arroyo: «Este fútbol que hacemos agrada a todo el mundo, y más a nosotros. Disfrutamos cuando tenemos la pelota». No lo esconde el futbolista madrileño del Lugo. Los jugadores se divierten en el campo, con el cuero en su poder. Y se les nota. Y si no, que se lo digan al Palencia, que anteayer sufrió para poder dar dos pases seguidos ante el despliegue de toques y más toques de los hombres de Fonsi Valverde.

«Les asfixiamos y ellos solo pudieron correr detrás de nosotros». Este axioma enunciado por Cristóbal sobre el duelo con el Palencia puede hacerse extensivo a la mayor parte de ocasiones que los rojiblancos han saltado al campo en lo que va de temporada. Los encargados de hacer estadísticas de posesión estarían encantados de contar el tiempo que el Lugo es capaz de mover el cuero, a velocidad de vértigo, escondiéndolo del acoso contrario. Lo pudo comprobar en sus carnes el equipo castellano. No extraña, pues, que los rojiblancos acaben los partidos por encima de los rivales en cuanto al físico, ni que, desesperados, estos traten de recurrir al juego brusco para cortar la concatenación de pases, como le sucedió al Palencia. «Por nuestra parte, hicimos un juego limpio», cuenta Juncal. Y es que los jugadores castellanos acabaron con cinco amarillas, por ninguna local, y es difícil recordar siquiera si los locales cometieron alguna falta.

«Momento muy dulce»

«Estamos en un momento muy dulce, jugando bien, saliendo bien las cosas... Pero no hay que dormirse», dice Rubén Arroyo, que esta temporada es uno de los exponentes del salto que ha dado el estilo del equipo. Y él mismo se siente mucho mejor: «El año pasado no di lo que tenía que dar, y tenía mucha rabia, porque no era el jugador que soy ahora. Este empecé con mucha confianza».

Gusta Arroyo del fútbol de toque, de la bola cosida al pie, y por eso se le ve disfrutar en el campo. El que propugna Setién, y el que, como dice el interior zurdo madrileño, les insiste en practicar: «El míster nos dijo desde el principio que no quería ningún pelotazo, a no ser como último recurso. Que el balón vaya siempre por el suelo...». «Lo pasamos bien cuando tenemos la pelota, cuando no la perdemos fácil, como nos pasaba más al principio», insiste.

Así se han hecho en hueco entre las alturas, terceros, y han amasado una ventaja de seis puntos sobre el quinto, y con un partido menos. Y se les nota cómodos. «Presión no tenemos ninguna. Hacemos un buen fútbol y hay un muy buen ambiente. Esta llegará en las últimas jornadas», considera Arroyo. Mientras, con toda una vuelta por delante, disfrutar es la palabra más utilizada en el entorno del Lugo, tanto por jugadores como por aficionados.