El triunfo nunca es completo para Lotina. La lesión de Riki le obligó a deslizar un rictus de amargura el miércoles, en el mejor partido a domicilio del Dépor. Ayer, tras un triunfo que le permite alcanzar puestos de Champions, tuvo que hacer dos sustituciones a causa de nuevas dolencias (Sergio y Guardado), mientras Pablo Álvarez y Antonio Tomás también acabaron el partido con molestias. «Todos tienen problemas y el parte de guerra es importante. Es lógico porque veníamos de jugar un partido muy exigente y por el estado del campo. Estamos al límite. A ver cómo recomponemos al equipo para el miércoles», señaló.
Desde luego, no resultará fácil que lleguen en plenitud de facultades desde el punto de físico y médico para el próximo desafío. Por eso, el técnico apeló al aspecto anímico, para lo que pidió de forma pública el apoyo de los seguidores. «Con la entrada de hoy el miércoles caemos eliminados, seguro. La gente tiene que venir a Riazor. Como no vengan a empujarnos nos echan de la Copa, porque el equipo necesita un empujón importante», afirmó sin ambages respecto al estado de su plantilla tras el encuentro de ayer y antes de animar al público a que acuda pasado mañana a animar a sus jugadores en el partido decisivo de acceso a los cuartos de final de la Copa del Rey contra el Valencia.
Lotina reconoció que lo mejor del partido contra el Osasuna fue el resultado, a consecuencia del poco fútbol que se presenció. «Partido trabado es lo más suave que se puede decir de él. El primer tiempo ha sido más bien malo. Con balón no hemos estado nada cómodos. En el segundo tiempo hemos estado mejor y a partir del gol se ha roto el partido la expulsión. Luego llegó la expulsión [de Nekounam], que era una jugada clara para el 2-0, y con los cambios el Osasuna nos ha creado problemas. Lo mejor es el resultado», reiteró.
El entrenador del Dépor lamentó que Rubinos Pérez no señalase la pena máxima por una entrada a Juan Rodríguez en el segundo período con el Deportivo ya por delante en el marcador. «A mí también me ha parecido penalti claro, pero tal vez el salto de Juan haya engañado al árbitro, porque la zancadilla parecía muy clara. Esas son jugadas del árbitro, no del asistente, porque estaba más cerca, pero ha considerado que no era y ya está», declaró.
El enfado de Camacho
Camacho aumentó su fama de entrenador vehemente y amante del fútbol cuando apareció en la sala de prensa de Riazor. El preparador del Osasuna se despachó con una sarta de reproches a sus futbolistas, que completaron un partido muy pobre ante la portería rival. Su mejor oportunidad fue una peligrosa cesión de Filipe a Aranzubia tras un centro desde la izquierda del ataque navarro que el guardameta deportivista detuvo con seguridad. «No estoy decepcionado, pero a lo mejor no sé transmitir cómo ganar el partido, porque el contrario me puede ganar, pero yo tengo que intentar ganar y no lo he visto hoy (por ayer) y en otros partidos tampoco», comentó antes de agregar: «El Deportivo ha hecho su partido y punto. Nosotros teníamos que haber salido de otra forma, con más agresividad, por lo menos tirar para que vean que estábamos aquí para ganar el partido. El Dépor no ha visto que estábamos aquí para ganar», admitió.
Camacho reconoció que entró «bastante decepcionado» al vestuario tras el primer período del encuentro y afirmó que todo «lo relacionado» con la falta de gol de su equipo le «preocupa». El técnico de Osasuna, que apenas se levantó del banquillo durante el partido, lamentó, además, que el equipo solo mostrara ambición cuando estaba por detrás en el marcador y con inferioridad de efectivos por la expulsión de Nekounam. «Sorprendentemente, hemos apretado más cuando nos quedamos con diez. Parecía que perdiendo y en inferioridad sí encontramos motivación», manifestó con amargura.