La larga vida del futbolista rockero que nunca muere

Víctor López

VIGO

09 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La nueva banda de rock de Fernando Morán es el Nàstic. A sus 33, camino de los 34 años, este madrileño de la quinta de Guti, Javi Guerrero o Víctor Sánchez del Amo quiere firmar su epílogo volviendo a tocar en los grandes escenarios futbolísticos. Morán es un tipo distinto. Vive del fútbol pero su otra pasión es el rock. Heredero de Rosendo en su vena musical forma junto a su prima el grupo Hacia donde que además de telonear al Mono Burgos, también ha actuado como previo de Loquillo, Melendi, La Fuga, o el propio Rosendo.

Como futbolista creció en el Castilla donde compartió vestuario con el ahora músico y actor Álvaro Benito. Con el argentino Sergio Egea hicieron una gran campaña en la división de plata para luego emprender viaje a distintos lugares de la península como otros muchos productos inacabados de la cantera del Real Madrid.

Entre sus pasos destacados uno efímero pero intenso con el Ourense en Segunda hace más de una década. Su época de mayor gloria en el Santander, y un ocaso en la élite que firmó en el Cádiz. Cuando parecía que ya nadie creía en su fútbol, Máximo Hernández lo rescató y firmó un contrato a prueba con el Albacete. La prueba resultó un éxito y eso que su sueldo era de los más bajos y condicionados de la plantilla.

Entonces, fue cuando el Hércules se lo llevó con Mandiá y le firmó por tres temporadas. También cuando el Celta volvió a pasar de Morán a pesar de que el entonces director deportivo celeste Ramón Martínez sabía lo que este futbolista podía aportar al equipo vigués. En el Hércules no consiguieron el ascenso que a golpe de talonario pretenden lograr en esta campaña de una vez por todas. A Morán le comunicaron el pasado verano que no contaría ni para la pretemporada y fue ahí donde apareció el Nàstic con César Ferrando como principal impulsor de su candidatura.

Las curiosidades de Morán llevan a que se despidiese de la afición alicantina con un comunicado tan lírico como las letras de su grupo. «No es nada fácil asimilar que no te quieren, pero el fútbol tiene este encanto? Unos van y otros vienen? Hace años, llamé a mi grupo musical Hacia donde precisamente por estas cosas».

Tras esa salida del Hércules en el Nàstic se ha convertido en un ídolo. Lleva cinco goles, máximo realizador del equipo, y todos confían en su calidad para obrar el milagro de devolver al cuadro tarraconense a la élite.

Morán confiesa que cuando deje el fútbol se meterá a representante de jugadores «para ayudar a los futbolistas y no para engañar que hay mucho pirata por ahí». Como espejo de esa labor tiene a su agente, el ex deportivista Pedro Riesco. Mientras vive sus dos años de contrato en Tarragona, quizás los últimos, tratando de ser fiel a su idea en el campo, y haciendo ver que los viejos rockeros nunca mueren.