No hay dos sin tres, ni tres sin cuatro. Después del gran triunfo del viernes, la reválida, una vez más, pasa por ganar en casa. Y en las semanas de tres partidos, haber vencido en una pista tan dura como la de La Laguna, cobrará, si cabe, una importancia mayor si se repite el éxito. Sin duda que si el Breogán presenta los argumentos que lleva exponiendo en buena parte de estos ocho partidos tendrá mucho terreno ganado para doblegar a un León que está llamado a ser, junto con los lucenses, uno de los mayores gallitos del corral.
En la primera jornada de Liga, el León sucumbió por un punto en Ourense. Pero vendió muy cara la derrota, puesto que las dobles figuras de un hoy duda Rick Hughes no fueron argumento suficiente para poder ganar. En esa delgada línea roja entre la victoria y la derrota se ha movido el León en estos partidos. La baja del americano es, sin duda, un grandísimo contratiempo para el rival del Breo, pero poco o nada debe de confiarse el Leche Río si cree que por su posible no participación las cosas van a ser más fáciles.
El Pazo será otro aliado más de un Breogán enrachado, que mira muy hacia arriba y que ya ha tumbado a los todopoderosos Cai, Melilla y Menorca. Ahora, debe corroborar que contra los equipos de su liga muestra los mismos argumentos para poder conseguir el triunfo. Todos, desde la grada, apoyaremos.