Los futbolistas del Ciudad de Santiago no tienen ni para comer

La Voz

DEPORTES

Tampoco pudieron pagar el alquiler de los pisos en los que viven y el plazo acabó el viernes

09 nov 2009 . Actualizado a las 11:44 h.

Los jugadores del Ciudad de Santiago están cansados de los incumplimientos del presidente del club. Javier Villalba hace dos meses que no paga las nóminas de los futbolistas del equipo compostelano que milita en el grupo primero de Tercera División y que a finales de la pasada campaña descendió de categoría por las deudas contraidas con el plantel.

Los jugadores no cobran y tienen graves problemas. Ni siquiera tienen para la comida. Llegaron a Santiago y los primeros días estuvieron hospedados en un hostal. Pronto, el presidente alquiló cuatro pisos para los catorce futbolistas que vinieron del sur de España. Entonces, empezaron los problemas.

Javier Villalba no pagó ni un euro de los sueldos pactados con los deportistas, por lo que en estos momentos no tienen ni para comer ni para pagar el alquiler de los pisos. El viernes vencía el plazo para depositar el dinero en la cuenta de los propietarios de las viviendas, por lo que hoy podrían tener serios problemas para seguir bajo techo, ya que el presidente «sigue sin dar señales de vida con la pasta», comentaba uno de los portavoces del equipo al concluir el partido del pasado sábado ante el Bergantiños.

Además, no tienen ni para la comida ni para la gasolina de los coches que les desplazan cada tarde al estadio de San Lázaro para entrenarse. Un ex presidente del Ciudad de Santiago (antes Atlético Fátima, equipo del barrio compostelano del Castiñeiriño) les ofrece de forma gratuita la comida y la cena. También, una empresa de la capital gallega les dio a los jugadores noventa kilos de comida para cada piso.

«La situación deportiva no es la que queríamos al principio de temporada, pero los problemas extra deportivos están consumiendo a la plantilla. Queríamos estar al margen, pero es imposible. La situación es muy complicada y todo esto afecta muy seriamente a los jugadores, que no pueden rendir al nivel que de ellos se esperaba», indicó Gustavo Duco, entrenador del Ciudad.

Incumplimientos

Javier Villalba llegó la pasada temporada a Santiago como salvador del Ciudad, equipo que no pagaba en Segunda División B las nóminas de jugadores, técnicos y empleados del club. Prometió solucionar la grave situación económica de la entidad. Prometió, también, un futuro más esperanzador. Sin embargo, no pudo salvar al equipo de descender a Tercera División por las deudas. Y esta temporada empezó igual que acabó la anterior. Es decir, sin dinero.

Todos los futbolistas de la pasada temporada abandonaron el club. Entonces, Javier Villalba contactó con Gustavo Duco, que llegó a Santiago como director deportivo del Ciudad. Con él, vinieron catorce jóvenes futbolistas, a los que Duco embarcó en una aventura que «parecía prometedora y con futuro», comenta el propio técnico, que ahora se quedó como primer entrenador y, como señala él mismo, «también como preparador físico, fisioterapeuta... No tenemos nada y tengo que hacer de todo».

Los integrantes del plantel verdiblanco señalan que Javier Villalba es el hombre de las promesas incumplidas. Ya cansados de tanta mentira, alzaron la voz. «No hemos cobrado ni un euro y no hemos faltado ni un solo día a trabajar. Jugamos y entrenamos con profesionaliad, pero el presidente ni siquiera habla con nosotros», explicó uno de los capitanes del equipo compostelano.

Javier Villalba sabía que sus futbolistas iban a saltar al rectángulo de juego de San Lázaro con una pancarta en la que pedían la marcha del mandatario. Por eso, el presidente impidió la entrada al recinto de los periodistas. Él mismo se puso en la puerta del estadio para no dejar pasar las cámaras de televisión y los fotógrafos, con la única intención de que no se pudiese inmortalizar la pancarta con la que saltaron al césped los futbolistas del Ciudad.