Al Celta le faltó el golpe de gracia

X.R. Castro

VIGO

Los vigueses fueron superiores al Tenerife, llegaron a disfrutar de un 2-0 y tuvieron ocasiones para sentenciar

29 oct 2009 . Actualizado a las 03:10 h.

Faltó la puntilla. El golpe de gracia. El Celta pudo dejar encarrilada la eliminatoria con el Tenerife después de un primer tiempo notable, pero un fallo de Yoel y la falta de puntería de Arthuro, que perdonó el 3-1 a puerta vacía, dejan el cruce cuesta arriba. Al menos los vigueses fueron capaces de ganar en casa y lo hicieron ante un Primera.

El Celta salió envalentonado. Quizás imbuido del espíritu de Santo Domingo y con tan solo dos jugadores que repetían del once liguero y con siete gallegos saliendo de cara. Desde el arranque los de Eusebio apostaron por la presión, por los desplazamientos largos y por las bandas. El asedio comenzó con un disparo ajustado de Saulo y con un cabezazo de Michu, pero a diferencia de la contienda con el Rayo los vigueses enseguida encontraron premio a su atrevimiento. La conexión Abalo - Aspas dejó un balón en el área pequeña para que Saulo marcase y diese rienda suelta a su sucesión de volteretas. Tres minutos después Michu se elevó solo para conectar un cabezazo que no encontró oposición camino de la red. Era el 2-0 tras un lance de estrategia, el Celta en la jugada siguiente estuvo a punto de hacer el tercero (se precipitó Iago) y Balaídos comenzaba a pensar en una noche redonda.

Sin embargo un error de bulto del meta Yoel en la última jugada del primer tiempo permitió a Richi acortar diferencias y bajar de repente el subidón que inundaba por entonces al celtismo.

El segundo tiempo estuvo más descosido. De más de ida y vuelta,con el Tenerife queriendo demostrar su cartel de Primera y con el Celta más intermitente pero intentando pegar un golpe letal a la contra. Un carrerón de Aspas acabó en caída de Abalo y rapapolvo de Mejuto.

A falta de media hora Eusebio decidió dar entrada a Arthuro y nada más aparecer en el campo el brasileño pudo romper la maldición de los nueve celestes, pero su disparo a quemarropa se encontró con el cuerpo de Luis García.

Poco después era Vila quien debutaba esta temporada y el porriñés a punto estuvo de entrar en el campo con un gol debajo del brazo. Los dos cambios desvelaban también las intenciones del técnico pucelano de utilizar la Copa como banco de pruebas para la Liga.

El fallo de Arthuro

El golpe de gracia que necesitaba el Celta pudo llegar en una contra que dejó a Arthuro solo ante la portería. Pero su remate se fue a las nubes después del servicio de Abalo en una contra merecedora de un lugar notable en las videotecas más selectas.

Aunque más inspirados, en todo el segundo tiempo los chicharreros solo habían estado cerca del gol en un zambombazo de Aitor Núñez, por eso Oltra a falta de diez minutos metió en el campo a Nino. Pero ni el azote celeste pudo privar al equipo de Eusebio de un triunfo ante un equipo de superior categoría. Estuvo a punto de hacerlo Saizar en el último segundo del descuento con un balón al palo.

La victoria era el mínimo premio para la superioridad local y un halo de esperanza para poder dar la campanada en el Heliodoro. Pero antes quedan dos batallas decisivas en la Liga. Curiosamente la primera ante una de las víctimas coperas.