Un correcaminos de veinte años que fue nombrado el mejor jugador joven de Grecia y naufragó en Escocia
VIGO
Aarón llega a Vigo tras un periplo por varios clubes. «Me fui de Valencia muy joven, llegué a Xerez y me encontré con muchos problemas. Con una dinámica mala, muchos rumores por fuera. Me fui a Grecia, por probar, y me fueron muy bien las cosas. Me nombraron mejor jugador joven de la liga. Y apareció el Rangers...». La apuesta de Escocia le motivaba. Un grande de su país que juega competiciones europeas. Aarón veía por fin la opción de dar el salto. Pero no cuajó. «Es una filosofía de juego muy distinta, depende mucho del entrenador que te toque. El que tenía pensaba que yo no era necesario y el primer año lo aguanté, pero luego no podía pensar en estar otro siempre en la banqueta, sin minutos. Lo estaba pasando mal y decidí venirme a Vigo para buscar lo que allí no he tenido». De momento no ha contado con mucho tiempo para ubicarse. «No he salido todavía de mi casa». Y el agua no parece inquietarle demasiado. «Prefiero la lluvia que el sol y el calor. Para el fútbol creo que es lo mejor. Yo me sofoco fácil. Además, más que en Escocia no creo que llueva en ningún sitio».