El equipo solo ha perdido el partido en el que el ourensano se quedó fuera de la convocatoria por lesión
06 oct 2009 . Actualizado a las 11:41 h.A pesar de que las molestias físicas en los isquiotibiales le han impedido encontrarse al cien por cien en el arranque de la Liga, Xaime Noguerol se ha ganado a pulso el papel de revulsivo del Lugo. El de Verín, a quien Quique Setién suele recurrir en las últimas medias horas de los encuentros, se ha convertido en el revolucionario de los rojiblancos. Ha participado en seis partidos y en todos ellos comenzó en el banquillo.
Las primeras dosis de aceleración que Noguerol propició en el Lugo llegaron en el arranque del curso. Ante Mirandés, Palencia y Ponferradina, la irrupción del pequeño Robespierre supuso el certificado del dominio rojiblanco sobre los tres rivales inaugurales. Pero, pese a que con el de Verín los de Quique Setién incrementaron la intensidad de su acoso, los empates que registraba el marcador permanecieron inamovibles.
La situación cambió en la cuarta jornada. Con igualada a un tanto en el campo del Montañeros, Noguerol sustituyó a Losada en el minuto 63. El ourensano incrementó el ritmo ofensivo de los lucenses y Maikel, en el 72, marcó el gol que, a la postre, daría los tres puntos a los de Quique Setién.
El único revés que el Lugo ha sufrido a lo largo del curso llegó en la quinta jornada. El Celta B visitó el Ángel Carro y, después de maniatar el centro del campo rojiblanco, los celestes se pusieron por delante gracias a que Dani Gail se exhibió en un contraataque. En aquel encuentro, Setién miró hacia el banquillo y no encontró a Noguerol. Éste se había quedado en la grada a causa de unos problemas físicos. A pesar de que en el tramo final los locales encerraron a los vigueses, no encontraron el camino a la portería defendida por un gran Sergio.
Desde entonces, el Lugo ha encadenado dos triunfos contundentes de manera consecutiva. En Pasarón, hace quince días, vapuleó al Pontevedra por 0-5. Noguerol ingresó en el terreno de juego cuando restaba un cuarto de hora y el resultado reflejaba 0-4.
Algo parecido ocurrió anteayer en el Ángel Carro. El pequeño Robespierre suplió a Maikel en el minuto 63 y, una vez más, tomó la manija del encuentro ante el Izarra y elevó exponencialmente el mordiente de los suyos. El Lugo ya mandaba por 2-1 cuando el de Verín comenzó a galopar sobre el césped. Con gran movilidad y la inteligencia suficiente para saber que en la actualidad Sergio Arias convierte en oro todo lo que toca, Xaime Noguerol comandó la sentencia de los rojiblancos, que acabaron sumando otros dos chicharros ante los navarros.
Defensa
Noguerol encarna uno de los ejemplos del tipo de fútbol que Quique Setién quiere inculcar a sus jugadores. Con el de Verín sobre el césped, el Lugo aumenta el tiempo de posesión y, con ello, minimiza el daño que le pueden ocasionar los adversarios. A lo largo de los 154 minutos que el ourensano ha permanecido sobre el césped durante la presente campaña, Escalona ha mantenido su portería a cero.
El de Verín, mucho más entonado que la pasada campaña, es un revulsivo magistral.