El Zaragoza anunció que Lafita empezará a entrenarse hoy bajo la disciplina del equipo aragonés. A partir de las diez de la mañana se vestirá la equipación de entrenamiento de su nuevo club y se ejercitará en solitario en la Ciudad Deportiva acompañado por el preparador físico de la primera plantilla. También tomará parte en la sesión dispuesta por el entrenador Marcelino García en el estadio de La Romareda a las cinco de la tarde. No está previsto, en cambio, que se lleve a cabo su presentación oficial.
Por su parte, el Deportivo insiste en que no puede ejercitarse con el conjunto maño mientras la resolución de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) no sea firme. La asesoría jurídica del club enviará a lo largo del día de hoy el correspondiente recurso al Comité de Licencias por Lafita. El Deportivo interpuso una demanda de conciliación a Ángel Lafita, fijada para el próximo martes 22 de septiembre en el SMAC, en la que se le solicita su cláusula de rescisión (25 millones de euros en caso de un equipo español y 35 si es un club extranjero) prevista por la rescisión unilateral de contrato que vincula al jugador con el club.
Ayer, Lafita se dejó ver en público por primera vez desde el 2 de septiembre, cuando abandonó A Coruña para entrenarse semiclandestinos en Zaragoza, su ciudad natal. El jugador pasó el reconocimiento médico con su nuevo equipo. Luciendo media sonrisa y acompañado por el director de comunicación acudió a una clínica, donde mantuvo la política de silencio que seguía en A Coruña.
Se trata del primer paso dado por el jugador tras conocerse la inicial sentencia favorable al Zaragoza de la Liga de Fútbol Profesional en su contencioso con el Deportivo. El secretario general de la patronal de los clubes decidió el pasado martes inscribir y emitir la correspondiente licencia de Ángel Lafita a favor del Zaragoza, una vez que la resolución sea firme. Esta llegará en el momento en que su Comité de Licencias estudie las alegaciones que el Deportivo presentará hoy antes de las 23.59 horas.
Litigio
El caso Lafita surgió por la diferente interpretación que hacen los dos clubes de la cláusula de recompra que figuraba en el contrato del centrocampista. El Zaragoza asegura que el jugador es suyo gracias a los dos millones de euros que depositó diez minutos antes de que se cerrase el plazo de fichajes el 31 de agosto. El Deportivo, en cambio, reclama el IVA de esta cantidad y estima que el precio final de la operación ascendería a 3,5 millones más IVA. La Liga no se pronunció sobre estas diferentes versiones en las cantidades y todo indica que ambos equipos llevarán sus diferencias a la Justicia ordinaria.