Isinbayeva responde con un récord

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La rusa se toma la revancha del mundial estableciendo una plusmarca de 5,06 en el salto con pértiga

22 sep 2009 . Actualizado a las 22:58 h.

Once días después de perder el título mundial en Berlín y de marcharse para casa sin un mísero salto válido, Yelena Isinbayeva ha respondido con un nuevo récord mundial en la pértiga. Saltó 5,06 metros al primer intento y ya suma 27 plusmarcas universales a lo largo de su carrera. La mejor manera de enterrar cualquier duda a cerca de su reinado.

El desenlace feliz tuvo un arranque dubitativo. Porque el estigma de Berlín todavía estaba en la cabeza de la rusa cuando comenzó su mano a mano con la polaca Anna Rogowska. Pero la campeona del mundo, que este año ya le había ganado dos veces, se quedó en 4,78 metros. Tres centímetros más arriba ya estaba sola Yelena, que había comenzado el concurso en 4,71. Entonces se sintió fuerte y ordenó subir el listón 25 centímetros, algo extraño porque esta temporada había estado lejos de su techo. Pero el mito de Volgogrado sabía lo que hacía. Tenía escondía la revancha con un último vuelo prodigioso. Tan fuerte estaba que superó los 5,06 metros al primer intento con un salto limpio, sobrado, sin ningún atisbo de duda.

Nada más aterrizar en la lona Isinbayeva sabía que había recuperado todo su esplendor. Saltó como un resorte mientras el estadio de venía abajo. Acto seguido corrió a encontrarse con Vitaly Petrov, su entrenador, cuyos métodos también habían sido puestos en duda después de los últimos acontecimientos y que según había manifestado la pertiguista se encontraba en estado de shock cuando fue eliminada en el mundial.

Yelena sacó toda la rabia que llevaba dentro, se enfundó en una bandera rusa y vinculó el desenlace de Zúrich con lo vivido la semana pasada en Berlín. Su discurso fue directo: «Ahora entiendo por qué ocurrió la derrota de Berlín- admitió cierta relajación-, y porque tengo este fantástico resultado. Es como un sueño, es difícil de creer».

Curiosamente en la víspera había descartado la posibilidad de la plusmarca argumentando que lo único que pretendía en el Weltklasse de Zúrich era recuperar las buenas sensaciones perdidas durante la primera parte de la temporada. «Solo aspiro a la victoria», fue su aseveración más rotunda. Pero era mentira.

Yelena, que tenía a todo el mundo mal acostumbrado después de tantas exhibiciones continuadas, no había conseguido esta temporada ninguna plusmarca al aire libre y sus dos muescas del año había sido bajo techo en la reunión de Donetsk, en el arranque de cada temporada. El récord supone también el quinto triunfo en la Golden League y tan solo está a una prueba -la de Bruselas del próximo viernes- de asegurarse el botín del millón de dólares, una cantidad que de seguir así las cosas tendrá que repartir con Kenenisa Bekele (que volvió a ganar el 5.000) y Sanya Richards (400 metros).

El momento de resurgir

Isinbayeva resurgió sin duda en el mejor momento. Quizás cuando nadie la esperaba y cuando por primera vez comenzaba a pensarse en una temporada en blanco en cuanto a plusmarcas al aire libre. Hubiese sido un paso atrás en su intento de superar a Bubka.

Con el registro de ayer en la noche de Zúrich, la zarina ya suma 27 récords mundiales y está a nueve de los 36 fijados en su calendario. De cumplir su palabra tiene tres años para hacerlo, ya que en el 2013 tiene pensado retirarse.

Eso pensando que la próxima semana no subirá un centímetro más el listón en el cierre del curso, algo que tampoco sería impensable. El año pasado antes de Pekín, cuando también habían arreciado las críticas por su cambio de técnica y su paso a unas pértigas más duras, batió su propio récord mundial de un modo consecutivo en dos ocasiones en el margen de diecinueve días entre Mónaco y Roma. Poco después volvió a hacer lo propio en los Juegos Olímpicos. Que nadie lo descarte en Bruselas.