Llegó la última prueba, el último examen antes de comenzar la liga el próximo fin de semana. Esta tarde, a partir de las 20.30 horas, el balón comenzará a rodar en el césped de Pasarón. El nuevo proyecto del Pontevedra, confeccionado con el único objetivo de lograr el ascenso a Segunda, se presenta delante de su afición en el prestigioso torneo que lleva el nombre de la ciudad. En frente, un rival de categoría: el Celta de Vigo, que llega con las ilusiones renovadas después del desastre de la temporada pasada.
Sin embargo, el entrenador del conjunto granate, Roberto Aguirre, deja claro que, por el momento, no está buscando probar al once titular que salte al terreno de juego en León: «Quiero que todos los jugadores disputen minutos y que pueda ver cómo progresan, sobre todo, en el aspecto físico, pero en el capítulo colectivo va a ser difícil sacar conclusiones por el potencial futbolístico del Celta de Vigo».
Sobre el rendimiento que ha dado la plantilla a lo largo de la pretemporada, el técnico asturiano se muestra satisfecho y piensa que llegarán a punto para el inicio de la competición oficial. «Pienso -recalca- que hemos apurado las cargas de trabajo para tratar de no quedarnos cortos de preparación física y en la parte táctica creo que el equipo muestra el carácter ganador que le queríamos imprimir».
La única baja es la de Orlando Gutiérrez, con una elongación.