Iván Carril, el jugador de banda que había pedido el entrenador, ya es del Pontevedra

Antón Bruquetas

PONTEVEDRA

21 ago 2009 . Actualizado a las 11:23 h.

El extremo polivalente que quería Roberto Aguirre para completar el medio del campo de su equipo ya está en Pontevedra. El ex deportivista Iván Carril firmó ayer el contrato que le une al club granate durante esta temporada (con una opción para renovarlo por dos campañas más) y será presentado a la una de la tarde en la Praza de Curtidoira. A pesar de esta nueva incorporación, la plantilla aún no está cerrada y desde Benito Corbal no descartan que esta semana puedan anunciar otro fichaje.

La contratación de Iván Carril no es una sorpresa, ya que las negociaciones entre la dirección técnica del Pontevedra y el futbolista coruñés habían comenzado hace un par de semanas. Sin embargo, las conversaciones entre las parte se intensificaron en los últimos días y parecía que la llegada del jugador sería inminente. De hecho, el presidente del club, Nino Mirón, admitió el miércoles durante la presentación del trofeo Cidade de Pontevedra que le agradaba la posibilidad de que Carril formase parte del conjunto granate. «Pienso -dijo- que es un futbolista interesante para nuestro equipo y creo que le vendría muy bien jugar en el Pontevedra».

La cercanía del inicio de la liga fue el detonante para que se acelerase la llegada de Iván Carril. El técnico granate, Roberto Aguirre, quiere tener a todos los futbolistas entrenando juntos, por lo menos, durante una semana y máxime cuando se trata de uno de los jugadores que será, según reza el comunicado oficial del club, «unha peza fundamental no esquema de xogo do Pontevedra» a lo largo de la temporada.

Un trotamundos

Aunque es muy joven, Iván Carril, de 25 años, nacido en Rebordaos (Boqueixón) en 1985, es un viejo trotamundos del fútbol español. Dejó su pueblo para formar parte de los equipos base del Compostela. Desde allí, con el visto bueno de Serra Ferrer, aterrizó en la Masía, pero en el Barcelona dudaron de su talento y lo descartaron. Entonces, el Deportivo le abrió las puertas y en A Coruña fue donde acabó de curtirse como jugador. En la temporada 2005/2006 llegó la catarsis. Joaquín Caparrós, un entrenador que se distingue por su apuesta por la cantera, asumió el reto de dirigir el primer equipo blanquiazul. Desde el primer día, se fijó en un chico de 20 años con melena rubia que se desenvolvía con soltura por las dos bandas. Lo hizo debutar a sus órdenes el 3 de julio del 2005 contra el Buducnost en un ronda previa de la copa de la UEFA. Aquel día, Caparrós dijo de Carril: «Iván tiene talento para ser uno de los importantes en el fútbol español».