La Copa Federación se esfumó en la visita al Ferrol

OURENSE

05 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En un partido parejo, el Racing impuso su oficio, su jerarquía de equipo más hecho, para ganar por 2-0 al Ourense y seguir adelante en la Copa Federación. El conjunto ferrolano se medirá ahora a doble partido con el Montañeros, también en este mes de agosto.

El Racing dio una buena impresión para estas alturas de la temporada ante un Ourense más que digno. Aunque en algunos momentos se notaron las diferencias de categoría. Los verdes tuvieron más el balón y los rojillos aparecieron más al contragolpe.

Abrió las hostilidades a los 12 minutos Iván Romero con un centro chut que se fue alto. Luego llegó una doble ocasión, con tiros desde fuera del área de Carlier -no se lo piensa nada para chutar desde cualquier posición- y Antón, que despejó el meta del Ourense, Pablo.

El gol parecía cuestión de tiempo y llegó en el ecuador del primer tiempo, en un ataque bien iniciado por Antón -el vigués puso el criterio en el centro del campo-, que centró Jesús Varela desde la derecha y remató con la espalda Malafaia.

El Ourense se estiró algo más y tuvo su mejor oportunidad en un remate de cabeza de Martín que se marchó desviado.

Marcos encendió la segunda parte con una buena jugada individual que remató fuera Carlier. El Ourense tenía ya más el balón, pero llegaba sin veneno. Mientras que al Racing ahora le costaba más, aunque no dejó de incordiar.

Al partido no le volvió a faltar cierta polémica, como en O Couto, porque el árbitro, Cinza Leira, anuló un gol de cabeza de Martín por fuera de juego. El susto espabiló al Racing. Marcos levantó al público de sus asientos con una llegada por la derecha, pero Curro Vacas remató flojo y el meta del Ourense despejó a córner.

El Ourense quemó su última bala a ocho minutos del final, cuando el larguero escupió un remate de Antonio que cayó en las botas de un compañero que tampoco acertó a marcar. Poco después, tras una tarde desafortunada, Carlier taconeó dentro del área para marcar un buen gol que mató el partido.