El italiano venció a Lorenzo en el duelo en Sachsenring, donde Pedrosa acabó tercero y Toni Elías sexto
20 jul 2009 . Actualizado a las 13:58 h.No hay manera. La sombra de Rossi es muy grande encima de una moto, y este domingo lo volvió a demostrar. El italiano tiene las tablas suficientes como para saber cuándo y dónde se deciden las carreras. Il dottore volvió a ofrecer una lección, se llevó la victoria en Sachsenring y encarrila el Mundial. Lorenzo lo intentó, pero al final se tuvo que conformar con la segunda plaza, y Pedrosa completó el podio de una carrera emocionante que se decidió por tan solo 99 milésimas.
Dice la estadística que el piloto que sale líder de Alemania gana el Campeonato del Mundo. Y a este paso se va a volver a repetir. Valentino Rossi ha aumentado su ventaja en cabeza a los 14 puntos, una diferencia insignificante si se tiene en cuenta que todavía queda media temporada, pero este tipo de victorias tienen otras lecturas.El italiano cada vez se ve más capacitado para domar a su compañero, y a la vez que el temor que pudo acumular en algunas pruebas de que el piloto balear le había salido respondón desciende.
El italiano se crece, pero Lorenzo no se achica, aunque hasta ahora los cuerpo a cuerpo que han protagonizado siempre han caído del mismo lado. El piloto de origen gallego le puede dar un susto en cualquier momento, pero hasta ahora el líder del mundial tiene recursos para cualquier situación. Ayer sin ir más lejos lo demostró. Lo que parecía que iba a ser una carrera en la que los cuatro favoritos se iban a jugar el triunfo, al final solo quedaron dos, los mismos que han animado el Mundial hasta ahora. Stoner llegó hasta donde pudo.
Espejismo del australiano
Luego su cuerpo dijo basta y su Ducati también. Daba la sensación que esta vez podía alcanzar con ciertas garantías el final de carrera. El australiano aguantó quince vueltas e incluso comandó la prueba con cierta solvencia tras adelantar a Rossi. Pero a partir del ecuador comenzó a dar síntomas de debilidad.
Pedrosa aprovechó otra vez una gran salida para meterse en la pelea, pero un par de avisos del neumático le hicieron dudar de sus posibilidades hasta el final. Y así se situó la carrera a falta de cinco giros para la conclusión, cuando empezó lo que iba a ser la batalla definitiva.
Al final de recta de meta, Lorenzo adelantó a Rossi y se colocó primero, mientras que Pedrosa, con récord del circuito incluido, hizo lo propio con Stoner y se puso tercero. La carrera estaba abierta.
Lorenzo y Rossi se quedaron solos. El español trató de irse, pero el italiano no perdió rueda. Estudió a su adversario. Sabía que en un circuito donde solo hay dos zonas para adelantar iba a tener su oportunidad. Y la aprovechó a falta de dos vueltas. Luego era consciente de que tenía que soportar la presión de su rival, y en situaciones así Rossi se mueve como pez en el agua.