El delantero Goran Maric, cedido al filial del Barcelona, presenció ayer en director la actuación de sus ex compañeros en La Romareda. El punta hispano serbio lamentó lo que había visto sobre el terreno de juego y se mostró muy preocupado por el devenir del Celta.
«Van a tener, como vulgarmente se dice, que poner un huevo junto al otro para salir de ahí. Es para estar muy preocupado por la actitud que han mostrado sobre el campo. Se le debe exigir más a todos los jugadores en una situación tan complicada», comentó el aún jugador celeste.
El Celta tiene una opción para prorrogar el contrato de Maric por una temporada más que expira el 30 de mayo. Por el momento, el club vigués no se ha dirigido al jugador para mostrarle su decisión. El futbolista ha sido el máximo goleador del filial del Barcelona en Segunda B con once tantos en la temporada que para los catalanes ya ha finalizado.