Los futbolistas del Dépor reconocieron al final del partido pasar por un sentimiento agridulce. Se manifestaron contentos por el juego de su equipo, pero al igual que su entrenador se quejaron amargamente de la actuación arbitral. Según aseguró Manuel Pablo, protagonista en la acción que derivó en la pena máxima lanzada por el Málaga, «el penalti no fue ni falta», al tiempo que reveló que le había pedido explicaciones al árbitro y que no había sabido ni qué decirle. «Las dos acciones en nuestra área las vio claras, pero se equivocó en las dos», añadió.
El capitán deportivista destacó que su equipo había completado «un buen partido» y acerca de su particular duelo con Luque afirmó: «Ojalá me hubiese cogido mejor de forma, porque no estoy en mi mejor momento».
Su compañero Pablo Álvarez calificó el partido como extraño, pues «pudimos ganar los tres puntos o ninguno, pero al final fue uno». «En la segunda parte jugamos muy cómodos, pero nos falló el último pase», reconoció.
Expulsión de Domínguez
En el minuto 89 Álvarez Izquierdo expulsó del banquillo coruñés al preparador físico deportivista, Eduardo Domínguez, por decirle, según escribió en el acta: «Venga ya, joder, que nos estáis robando».