El Rosalía y el Illescas miden fuerzas para intentar eludir la última plaza

M. G.

SANTIAGO

24 abr 2009 . Actualizado a las 10:46 h.

El Beirasar Rosalía afronta el tramo final de temporada en una situación difícil de llevar. Solo le queda un aliciente: tratar de eludir el último puesto, circunstancia que alimentaría las esperanzas de la permanencia en caso de que quedase alguna vacante en la categoría.

En esa lucha por no acabar como farolillo rojo el partido de esta noche (Multiusos de Sar, 21 horas) es el más importante de los cuatro que restan. El equipo de César Iglesias, que tiene una victoria menos que el Illescas, necesita casi inexcusablemente la victoria. En caso de conseguirla, tendría doble valor si además lograse una diferencia de más de ocho puntos, para hacerse con el basketaverage . La directiva ha hecho un llamamiento a los aficionados para que acudan al pabellón y pongan también su granito de arena en esa lucha.

Recuperación anímica

El entrenador, César Iglesias, reconoce que esta es una semana difícil de llevar, sobre todo a la hora de intentar elevar la moral de la tropa. Pero con el paso de los días el equipo se ha ido mentalizando para intentar terminar la campaña de la mejor manera posible.

Rosalía e Illescas son los dos equipos que más problemas han tenido esta temporada. Los dos se han tenido que reinventar sobre la marcha y el técnico colegial resalta que el adversario ha dado un salto después de conseguir la cesión de Parejo y Frutos, y de incorporar a Frier y Doukite.

En cualquier caso, advierte de que es un equipo asentado sobre tres pilares: Jiménez, Lyons y Virgil. El primero es el que dirige, y los otros dos llevan el peso de la anotación.

Para César Iglesias sería muy importante contar con Ramsdell. Gio Dedas sigue con el cartel de duda, ya que forzó en Gandía y todavía nota bastante dolor en el tobillo. En tierras levantinas, pese a jugar cojo, metió al equipo en el partido con sus triples en el último cuarto.

El griego y Cebular son los dos únicos aleros que tiene para el perímetro, ya que Posse trabaja con el equipo tras superar una fractura por estrés pero todavía no se encuentra en condiciones óptimas para jugar.

En este contexto, el cuadro técnico ha optado en más de una ocasión por alinear simultáneamente a los dos bases, Taylor y Vallmajó. Es una fórmula que le ha dado buenos resultados en algunos partidos. En otros, sin embargo, no encaja tan bien, sobre todo cuando los aleros rivales, como es el caso de los del Illescas, sobresalen por su altura y su envergadura.

Sea como fuere, César Iglesias ha vuelto a insistir ante sus discípulos en la necesidad de empezar bien los partidos. En Gandía el equipo encajó cuarenta puntos en el primer cuarto y después ya no fue capaz de recuperar la desventaja, aunque estuvo cerca. Es una historia que se ha repetido demasiadas veces esta temporada, y que le ha costado muy cara al colectivo colegial.

Salir bien y estar dentro del partido durante los cuarenta minutos. Ese es el principal deseo del cuadro técnico. No será fácil, ya que el Rosalía tiende a comportarse como un conjunto ciclotímico, con subidones y desapariciones.