El Lugo derrota al Fabril y se apunta a la lucha por la Copa del Rey

CDLUGO

20 abr 2009 . Actualizado a las 18:14 h.

El derbi entre el Fabril y el Lugo dejó al filial coruñés pendiente de un último empujón hacia el regreso a Tercera. La supuesta fraternidad entre vecinos se quedó en el vestuario y tras su victoria el equipo entrenado por Fonsi Valverde acabó con casi la totalidad de las ilusiones coruñesas por arreglar en las últimas jornadas sus fiascos de toda la temporada. Un nuevo tropiezo el próximo fin de semana contra el Ciudad de Santiago supondría su adiós definitivo. El Lugo, que llegaba a este duelo con ocho puntos de ventaja sobre el descenso, mira ahora hacia la sexta plaza, a cuatro puntos, que le daría acceso a las rondas previas de la Copa del Rey.

Los desaciertos marcaron un partido sin fútbol (especialmente en la segunda parte) y en el que los goles llegaron sin querer. Todos respondieron a clamorosas pifias defensivas, que en el caso del Fabril resultaron mortales de necesidad. Los jugadores de Tito Ramallo acusaron las sucesivas ventajas de su rival, que se convirtieron en pesadas losas en sus piernas y terminaron por hundirlos.

Gran gol de Noguerol

Noguerol abrió el partido con una preciosa vaselina. A los tres minutos aprovechó un desajuste defensivo, con Juanan y Granado fuera de su sitio, para acomodarse el balón y elevar el balón lejos del alcance de Manu. Poco después, el central se resarció con el empate tras una jugada de Iván Pérez por la izquierda que acabó en el pase de la muerte. Su forzado remate pasó bajo tres futbolistas lucenses antes de besar la red.

Mientras el duelo resultaba soporífero en el centro del campo, repleto de pérdidas de balón y minutos y minutos de cabezazos sin destino, se tornaba trepidante en las áreas. Antes de que Losada y Rubén Durán, autor del remate final a la red que valió el segundo gol, retratasen a toda la defensa rival con dos paredes en las narices de los centrales, Mauro e Iván Pérez habían ajustado sendas faltas a las escuadras, aunque los porteros se lucieron. En el último lance de la primera parte, el mediapunta fabrilista sacó un córner para que Seoane se adelantase a la zaga lucense y restableciese el empate.

Tras el descanso, Noguerol anotó el tercero y zanjó la discusión. El ourensano remachó a la red una falta perpendicular a la portería local que Alberto García cabeceó solo en el área pequeña. Ahí se acabaron las noticias del filial, que solo volvió a acercarse a Viusky tras una dejada de Chirri a la carrera de Iván Pérez, pero en posición franca el héroe fabrilista de anteriores partidos no logró conectar la volea y su disparo se perdió desviado. El Lugo cerró los caminos a su portería y el duelo murió con el equipo coruñés en pleno ataque de nervios y ofuscado por sus pases en profundidad que ni el propio Pérez ni Hugo García entendieron nunca.