El inglés que decía ser «el mejor piloto del mundo»

DEPORTES

Su tercer puesto final en el 2004 le desató la autoestima. Pero dos años infernales lo han hecho más cauto

30 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuando Fernando Alonso encaraba en el 2005 su primer título en la fórmula 1, Jenson Button se destapaba en un periódico español con unas declaraciones que provocaron cierta hilaridad. «Soy el mejor piloto del mundo», sentenciaba el británico, empujado por su país, Inglaterra, que aún no conocía la existencia de Lewis Hamilton. Pero la bravuconada tenía su razón de ser porque Button había concluido la temporada del 2004 en la tercera posición con una escudería considerada menor.

Un año después de aquella sentencia, Jenson Button (Somerset, Inglaterra, 1980) lograba la primera victoria en su ya dilatada trayectoria en la fórmula 1. Era el Gran Premio de Hungría y la lluvia rifó el triunfo para el inglés en una jornada caótica en la que los grandes favoritos acabaron fuera de la pista. Button estuvo acompañado en el podio por Pedro Martínez de la Rosa. Aquél era el primer triunfo de Honda desde el cosechado por Big John Surtees en 1967 en el circuito de Monza.

La prensa inglesa intentó hacer de aquel triunfo la catapulta definitiva para un piloto nacional, obviando el pequeño detalle de que Jenson llegaba a lo más alto de un podio después de 113 carreras. Pero Honda se desinfló y en la cuesta abajo arrastró a sus pilotos. Ni siquiera la llegada de Ross Brawn en el 2008, ahora gestor de la resurrección, dio síntomas de mejora y Button concluyó el año con solo tres puntos en el puesto 18.

El nuevo Beckham

Button arrastra una imagen de niño rico que llega a la fórmula 1 por una mezcla de frivolidad y talento. De hecho, los tabloides británicos calificaron al piloto y a su novia Louise Griffith, cantante del Pop Stars inglés, como «los nuevos Beckham» por el gran espacio que ocupaban en las revistas del corazón. Él insiste en que fueron los duelos Prost-Senna y las maniobras de James Hunt las que le hicieron abrazar la religión de las cuatro ruedas.

Como la mayoría de sus compañeros de paddock , de pequeño arrasaba en las competiciones de kart y en 1997 se convirtió en el piloto más joven en conquistar el campeonato europeo Súper A. Con veinte años comenzó con Williams su camino en la élite del automovilismo. De ahí pasó a Benetton con dos años muy discretos y casi siempre ensombrecido por Jarno Trulli. Su contrato más atinado llegó en el 2003 con la escudería BAR, posteriormente vinculada a Honda. Jacques Villeneuve no le creó un clima precisamente agradable, pero el canadiense no duró mucho tiempo y pronto llegaría Takuma Sato. Mientras hacía unas actuaciones más que dignas, Button llegó a firmar un preacuerdo para retornar a Williams, pero la ruptura de ésta con los motores BMW le desanimó a dar el paso y siguió en la escudería japonesa, donde vivió un episodio especialmente triste en el 2005: la descalificación de un tercer puesto en San Marino y la prohibición de competir en las dos siguientes carreras por una irregularidad en los depósitos de combustible.

Hoy disfruta de una victoria. ¿Será solo cuestión del difusor? ¿Es Jenson Button un buen piloto? ¿Es candidato a ganar el título? Los expertos de la fórmula 1 siempre ha considerado al piloto inglés muy parecido a Raikkonen y Hamilton a la hora de gestionar el coche en el trabajo previo a las carreras. Button es un piloto resistente y de largo recorrido. No puede ser de otra forma un hombre que tiene entre sus aficiones la práctica del triatlón.