Nadal vuelve a amargar a Djokovic

DEPORTES

09 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Con dos sets en contra, todavía no se conoce un jugador capaz de levantar un partido contra Rafa Nadal en tierra. Si hay alguien dispuesto a conseguirlo, no era ayer Novak Djokovic. Se vio al principio de la tercera manga, cuando el serbio, con 0-1 a su favor y una bola de break, se vino abajo. Levantó la bandera blanca después de que un golpe fácil mal ejecutado por el español tocase en la red y pasase llorando. Djokovic se bajó los pantalones, bromeó y, sin saberlo, acababa de despedirse del encuentro. El resto sobró. Unos minutos más tarde, los 15.000 espectadores de la pista móvil de Benidorm jaleaban el triunfo por 6-4, 6-4 y 6-1, que suponía el 3-1 para España en la eliminatoria de octavos de final de la Copa Davis.

No pasará a la historia el partido entre Nadal y Djokovic, a años luz del espectáculo que dieron el año pasado en Hamburgo, la ocasión en la que el serbio se acercó más a una victoria que se le resiste en tierra.

Nadal cumplió ante un rival que le exigió más que Tipsarevic la víspera, y al que terminó amargando. ?Su éxito fue no descentrarse nunca, seguir a lo suyo pese a cometer algunos errores impropios, que quizá se explican por la obligación de disputar una eliminatoria en tierra, metida con calzador en medio de la temporada de pista rápida.

Discreto frente a Ferrer

Discretísimo el sábado frente a Ferrer, Djokovic plantó más oposición a Nadal. Pero en los momentos decisivos el español mostró toda su autoridad. Tanto en el primero como en el segundo set, Nadal logró breaks decisivos con 4-4, en el instante preciso.

Consciente de que Nadal es superior en tierra, Djokovic intentó salirse del guión habitual. Con dejadas, con cambios tácticos, con subidas a la red hasta con el segundo servicio. Pero confundió lo que puede servir como un recurso para un momento puntual con el plan para ganar un partido al mejor de cinco sets. Así que combinó grandes golpes con pifias absurdas, por su poca paciencia, por repetir dejadas. Y se pasó medio partido enfadado, hablando solo, con el capitán serbio, Boddan Obradovic, y con todo el que quiso escucharle.

El triunfo de Nadal convirtió en intrascendente el quinto partido, en el que David Ferrer barrió a Viktor Troïcki por 6-0 y 6-3 en menos de una hora para establecer un cómodo 4-1 en el global de la eliminatoria.