El lucense, que se reivindicó ante el Castellón, admite que es muy duro verse en el banquillo y reconoce que nunca le había costado tanto hacerse con la titularidad
10 feb 2009 . Actualizado a las 17:04 h.En un partido para olvidar Roberto Trashorras regaló media hora de juego para enmarcar. Más leña a uno de los principales debates que vive el celtismo en los últimos tiempos. ¿Debe jugar siempre o es carne de banquillo en el actual sistema de Pepe Murcia? El lucense pocas veces ha alzado la voz. Pese a llegar como la estrella del equipo ha asumido su papel de actor secundario, pero cada vez que tiene la más mínima oportunidad se reivindica. Tiene claro que más pronto que tarde se hará con la titularidad con el objetivo de intentar colocar al equipo en la zona de ascenso. No entró en la polémica sobre el lanzamiento del penalti. Cuando está en el campo le gusta asumir la responsabilidad. -¿Satisfecho de su participación en el partido ante el Castellón? -Contento nunca sales cuando el equipo pierde. Pero cuando juegas y tienes algunos minutos sales contento de forma individual. Siempre estás descontento por muy bien que te haya salido el partido si pierdes. -¿Quedó claro el debate de la titular después de su actuación? -Pues no lo sé, yo no participo de esos debates. Me dedico a entrenar a estar lo mejor posible cuando el entrenador crea oportuno ponerme y luego él es que decide. Siempre es bueno que cuando uno no juega la gente quiera que juegue. -Pero usted siempre ha dicho que se ve titular y los hechos le dan la razón. -Yo siempre voy a decir que me veo titular, yo siempre me veo jugando. Lo que quiero y lo que siempre espero es jugar. Uno siempre quiere estar en el once, pero no siempre es así. -¿Es un problema de sistema? -Yo creo que no, siempre he dicho que puedo jugar en varias posiciones. En la derecha, en la izquierda, en el doble pivote como el domingo, de delantero... como tengo bastantes posiciones en donde jugar yo no creo que esa sea un inconveniente. -¿Está siendo el equipo en donde menos está jugando? -Sí, porque he tenido la suerte de jugar en los equipos en los que he estado. Ahora me ha tocado vivir esta situación, y tengo que respetarla y aceptarla por el club, por el entrenador y por todos los compañeros que están jugando. Eso sí, esperando que el entrenador me dé minutos para poder ayudar. -¿En algún otro equipo también había tenido problemas para hacerse con el puesto? -Ha habido sitios en los que ha costado más, quizás en el Numancia pero porque había llegado tarde y hubo cambio de entrenador, pero siempre he terminando jugando. Estoy contento por eso y espero jugar también en el Celta porque es lo que quiero. Estoy tranquilo porque confío mucho en mis posibilidades y pienso que acabaré jugando. -En donde no tuvo ningún problema sino todo lo contrario fue en el Las Palmas. -En los filiales había tenido la suerte de jugar siempre y en Las Palmas jugué casi todos los partidos. Para mí esta es una situación diferente que hay que saber llevarla lo mejor posible. -¿Es muy duro verse en el banquillo un partido sí y al siguiente también? -Es duro verte en el banquillo siempre. Cuando juegas a este deporte y solo pueden jugar once a uno le fastidia no jugar. Siempre quieres participar y cuando no juegas te fastidia pero es una situación atípica y hay que llevarla lo mejor posible. -¿Piensa que esto va a revertir y se va a hacer con el puesto? -Es lo que esperas. Lo que quieres es tener la confianza, esperar que el entrenador te ponga y te dé minutos. Las ganas no las puedes perder. -Se habla mucho de sus virtudes y defectos. ¿Qué pros y qué contras se pondría si tuviese que hacer un autoexamen? -No me gusta mucho hablar de mi, ni de los defectos ni de las virtudes. Soy partidario de hablar de colectivo, de hablar de todo. Me cuesta hablar de uno mismo.