Sergio Álvarez recupera el optimismo. El portero cedido por el Celta, lesionado hace algo más de dos meses, cuenta los días para volver a unirse a los entrenamientos en A Malata.
El meta de Catoira trabaja cada mañana en el complejo de A Madroa con los recuperadores y fisioterapeutas del Celta. Hace días que comenzó a golpear el balón, y poco a poco realiza casi todas las tareas habituales en la preparación de un portero.
«Esperamos ir por Ferrol a próxima semana para adestrar co equipo. Estou na recta final», explica Sergio Álvarez, que cree que a partir de entonces podrá disputar el puesto. «Somos tres porteiros e tratarei de facelo o mellor posible», indica.
Además, el meta de Catoira está tranquilo porque no siente molestias y una ecografía confirmó que su lesión muscular en el recto anterior ya está cicatrizada.