«Intenté arreglarlo con Lendoiro; lo llamé 15 veces y no quiso saber nada», dice el presidente

La Voz

DEPORTES

28 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Al presidente del Atlético Baleares le hace poca o ninguna gracia meterse en pleitos con el Dépor. «No queremos llegar a mayores porque en Baleares hay simpatía por el Deportivo y no nos interesa que esto acabe en algo negativo», aseguraba ayer por teléfono Fernando Crespi.

Eso llevó al directivo a tratar de contactar con su homónimo coruñés, pero no tuvo suerte. «Intenté hablar con Lendoiro catorce o quince veces -explicaba Crespi-. Pero no me atendía, ni cogía el teléfono, ni nada. Bueno, me cogía su secretaria y yo le dejaba el recado pero no me llamaba». No fue el único que hizo agua: «El abogado también intentó hablar con él, pero tampoco consiguió nada. Así que al final tuvimos que poner la demanda en el juzgado», añadía.

El motivo de las reiteradas llamadas respondía al interés del presidente balear en evitar que el asunto llegase a los tribunales: «En su momento pretendíamos enterarnos de cómo lo podíamos arreglar, pero como Lendoiro no quiso saber nada acabamos por poner el caso en manos de los abogados para que pleiteen los que haga falta». Los de las islas pretenden tomárselo con paciencia, seguros de tener la razón: «No tenemos prisa. Solo queremos lo que nos corresponde».

Según los asesores legales del club denunciante, el caso debería resolverse «en los próximos dos meses».