El madrileño espera acabar con su sequía anotadora después?de tres meses sin marcar un tanto
28 ene 2009 . Actualizado a las 12:00 h.«Lo más importante del fútbol son los goles». Parece una perogrullada, pero la frase adquirió un matiz especial cuando ayer salió de la boca de Riki, quien esa temporada parece peleado con la portería contraria. Desde que se estrenó el 28 de agosto, en la previa de la Copa de la UEFA en Split, el delantero deportivista apenas ha marcado otros dos tantos más. El pasado 2 de noviembre festejó el último en Liga contra el Betis. Si, tal y como reconoció ayer el propio Lotina entre líneas -«Bodipo estaba bien, pero ante las bajas no podemos hacer otra cosa. Está ahí Riki y luego Mista y Omar Bravo», dijo-, es titular contra el Villarreal, el madrileño estaría en disposición de poner fin a tres meses de sequía. Se erige así en la principal esperanza deportivista para zanjar su nefasta cuesta de enero el próximo domingo frente al Villarreal.
Aunque solo figuró cuatro veces en la alineación inicial, Riki es el delantero con más minutos de juego entre los cuatro que integran la plantilla coruñesa. Se convirtió en la elección de su entrenador para la primera jornada, contra el Madrid, pero se lesionó a los doce minutos y fue sustituido por Mista, que marcó. «Da pena que cuando un delantero está bien pase esto -se refiere a la lesión de Bodipo-. Ahora solo espero que se recupere cuanto antes, pero el puesto de delantero está libre y el míster decidirá», señaló. No volvió a tener continuidad en el once hasta que participó en la goleada al Betis, justo cuando Bodipo comenzó a robarle protagonismo con su racha de aciertos y lo relegó a un rol del que Riki abomina: el de revulsivo en las segundas partes.
Cifras menores
En realidad, sus cifras en A Coruña nunca se acercaron a las de su explosión en Getafe. Atacante de fuerza y rapidez, anotó ocho tantos en la temporada previa a su fichaje como blanquiazul y muchos quisieron ver en él un goleador de raza, mientras recordaban que ya había marcado cerca de medio centenar en los últimos escalones de la cantera del Madrid. Sobre el campo prefiere la mediapunta, posición en la que apenas se prodigó en Riazor, y llegar casi por sorpresa y al asalto al área rival. Caparrós lo relegó a la banda izquierda, donde explotó su velocidad, pero se alejó de la portería, y Lotina, que juega con un solo punta, lo sitúa en el vértice más avanzado de su esquema, más cerca de su objetivo, pero sin posibilidad de sorprender.
Quizá el nuevo esquema, con Lafita y Valerón como asistentes, le permita brillar más. «Ya en pretemporada jugamos en algunos momentos así. Juan Carlos ofrece visión de juego y todos conocemos la verticalidad de Ángel, así que creo que son la mejor compañía para un delantero», aseguró ayer acerca del esquema que utilizó su equipo en el Bernabéu. «Llevamos cinco derrotas, tres en Liga, pero hay que mirar lo positivo. Seguimos muy bien situados y la moral se ha repuesto», afirmó.
El Villarreal, al que goleó en el 2005, cuando aún vestía la camiseta del Getafe, pero al que no ha vuelto a marcar, se convierte en su nuevo desafío. «Para mí el factor Riazor tiene que ser clave. Hasta que llegó el Sevilla, en casa solo habíamos perdido un partido, así que solo podemos pensar en conseguir los tres puntos», añadió.