Renato decidió un duelo de Champions marcado por la rigurosa expulsión de Joseba Llorente.
15 dic 2008 . Actualizado a las 10:37 h.Una semana después de imponerse en el Bernabéu, el Sevilla dio otro paso importante en su carrera hacia la meta de Champions al imponerse con justicia en el Pizjuán al Villarreal, un rival directo, merced a un solitario gol firmado por Renato cuando agonizaba el primer tiempo. Fue un tanto decisivo pero extraño, fruto de un grave error en la salida del submarino amarillo y en aparente fuera de juego que en realidad no lo fue. Permite a los andaluces encaramarse a la tercera plaza, igualados a 30 puntos con el Valencia, a ocho del inabordable Barça.
Sabido es que Manolo Jiménez no es un entrenador ofensivo. Le gusta jugar con sólo un delantero y, aunque el Pizjuán se lo discute, esta vez tenía coartada porque venía de ganar así en Chamartín. Apostó de nuevo por Renato como enganche y prescindió de inicio de Luis Fabiano, que entró cuando Kanoute se resintió del pubis. Como los de Pellegrini tampoco están últimamente para alegrías y se afanan por no encajar tantos goles, estaba cantado que se vería un partido muy táctico.
Poco, apenas nada, ocurrió en el primer tiempo hasta que en el instante final llegó un balón cortado de cabeza por Adriano, el mejor del partido junto al portero visitante Diego López, una dejadita con la puntera de Kanoute y un remate sin oposición de Renato, un extraordinario definidor que aprovecha el factor sorpresa.
El dominio hispalense se acentuó en la reanudación, sobre todo porque los de La Plana se quedaron con diez tras una rigurosa segunda amarilla a Joseba Llorente. Metió el pie, intentó retirarlo cuando Escudé agachó la cabeza, pero Megía Dávila le envió a la caseta. Con uno más, Adriano rompió una y otra vez pero todas las acciones acabaron estrellándose ante el magnífico portero formado en la cantera del Real Madrid. Como el Sevilla no cerró el partido, el Villarreal es especialista en goles postreros y Pellegrini se la jugó con Mati, Altidore y Guille Franco, hubo incertidumbre hasta el final.
Sevilla: Palop, Konko, Squillaci, Escudé, Dragutinovic, Navas, Duscher, Romaric (Fazio, min. 80), Adriano (Capel, min. 82), Renato y Kanoute (Luis Fabiano, min. 57).
Villarreal: Diego López, Ángel, Godín, Gonzalo, Capdevila, Cazorla, Senna (Mati Fernández, min. 56), Eguren, Pires (Altidore, min. 56) Ibagaza (Guille Franco, min. 74) y Joseba Llorente.
Árbitro: Megía Dávila (Col. Madrileño). Expulsó por doble amarilla a Llorente (min. 52). También amonestó a Renato, Ibagaza y Ángel.
Gol: 1-0, min. 45: Renato.