Racing de Ferrol, Zamora y Lemona, rivales de los granates en la despedida de la primera vuelta
09 dic 2008 . Actualizado a las 13:25 h.El Pontevedra necesitó once jornadas para alcanzar los puestos de promoción de ascenso. Lo consiguió ante el Bilbao Athletic en Pasarón al desbancar al Zamora. En aquellos momentos, el equipo de Rafa Sáez había demostrado una importante progresión y obtuvo un merecido premio.
Seis jornadas después los granates alcanzaron la tercera plaza tras imponerse al Valladolid B en Pasarón. Ocurría en la decimotercera jornada y todo apuntaba hacia su consolidación en los puestos de privilegio.
Sin embargo, tras la goleada ante los vallisoletanos, la situación cambió. Su derrota ante la Cultural Leonesa y los posteriores empates con el Lugo y el Ciudad de Santiago parecía que iban a costarle caro.
Resistencia a descolgarse
Como si un imán se encargase de mantenerlo entre los cuatro mejores del grupo, los de Rafa Sáez siguen siendo los dueños de la plaza que delimita el corte de los privilegiados.
Si algo quedó claro en San Lázaro es que el Pontevedra necesita encontrar con urgencia un centrocampista organizador.
Los fichajes en agosto de Nicolas Dul y de Basualdo iban destinados a reforzar su centro del campo. Basualdo empezó con buena nota. Su extraordinaria solidez defensiva llamó la atención de los aficionados. Su ausencia en la tercera jornada ante el Guijuelo por mor de la sobrecarga muscular que había sufrido tras entrenarse sobre hierba sintética se tomó como un gran revés para la escuadra gallega cuando los jugadores estaban a punto de subirse al autobús para acudir al único campo de césped sintético del grupo del club salmantino.
Sáez lo recuperó en la cuarta jornada para el partido contra la Ponferradina. Actuó los 90 minutos. Pero la derrota ante el filial del Celta en Balaídos en la jornada posterior supuso un revés en la trayectoria del argentino.
Descarte
El técnico local no lo incluyó entre los titulares frente al Real Unión ni ante el Deportivo B. Especialmente tras la solidez mostrada ante el conjunto irundarra -todavía a estas alturas es el único equipo que ha conseguido vencerle- el entrenador granate encontró el prototipo de equipo que más se acercaba a su idea.
Mientras, el argentino Nicolas Dul entró con mal pie en la Liga española. En su debut frente al Sestao en Las Llanas tuvo que salir en camilla con una lesión que le ha mantenido más de dos meses en el dique seco.
Se trata de un centrocampista habitual en las selecciones sub-17 y sub-18 de Argentina. Toda una escuela. Nino Mirón lo fichó con los ojos cerrados. Entendía que pocas veces el Pontevedra iba a tener en su plantilla a un jugador con esta trayectoria que quería triunfar en el fútbol europeo.
Bajo rendimiento
En los dos encuentros que ha disputado frente al Lugo y al Ciudad de Santiago ha estado muy lejos de dar el rendimiento que necesita el Pontevedra para seguir siendo equipo de la zona alta de la tabla.
Todo apunta a que especialmente Basualdo retorne en enero a su país al no contar prácticamente para el entrenador pontevedrés.
Las tres últimas jornadas de la primera vuelta son cruciales para mantenerse entre los mejores del grupo. A nadie le puede temblar el pulso en estos tres compromisos contra el Racing de Ferrol, Zamora y Lemona.
Los tres tienen colocada desde el inicio de la competición la vitola de aspirantes. Incluido, como no el Racing de Ferrol a pesar de su desastroso arranque de competición. Todavía ocupa la decimotercera posición, pero ninguno de sus rivales tendrán en cuenta esta situación después de sus últimas experiencias.