La peor experiencia que ha tenido el Pontevedra en sus enfrentamientos con el Barakaldo fue en la campaña 1979-80, en la que el conjunto vasco le endosó un 5-0 a los granates.
Era una época de austeridad económica con Eulogio Vázquez Pereira como presidente y con Luis Aloy al frente de la plantilla.
En Pasarón se habían impuesto ante rivales como el Sestao, Cultural Leonesa, Guecho y Ferrol, entre otros, aunque el mayor correctivo recibido esa temporada por los visitantes fue el Langreo por 3-0. Pero el desplazamiento a Baracaldo había traído cola. Con una plantilla en la que destacaban jugadores como Sánchez, Santos, Tuto, Gabriel, Plaza, Sasiaín, Magdalena, José Emilio, Vázquez, Arceu, Mulloni, Churruca, García Barrio, Juan y Salvador.
Ese mismo año habían causado bajas Norat, Rivas, Falín, Peter, Pana, Bastida, Matute y Toledo. Sin ellos, el potencial del equipo se resintió y acabaron como decimoterceros clasificados en Segunda B.