Arranca en Vigo la fórmula 1 del mar

DEPORTES

12 sep 2008 . Actualizado a las 11:23 h.

Si Fernando Alonso ha conquistado miradas a bordo de un monoplaza que desfila por el asfalto a velocidad de vértigo, el desembarco de la Powerboat P1 en Vigo, donde se disputa desde hoy la única prueba española puntuable para el Campeonato del Mundo, reventará la adrenalina de más de uno. Cambien el asfalto por los surcos del Atlántico y las cuatro ruedas por unas lanchas capaces de superar los 260 kilómetros a la hora. El espectáculo está servido.

Los monocascos se dividen en dos clases: la Supersport, que aglutina a todas las embarcaciones del mercado arregladas para la ocasión, y la Evolution, con prototipos diseñados exclusivamente para la competición. A bordo de cada una viajan un mínimo de dos tripulantes: el piloto, cuya misión es manejar el volante, y el throttleman, que controla el acelerador. Este último debe exprimir al máximo la velocidad sin superar el límite marcado por la organización para garantizar la seguridad. En caso de sobrepasarlo, quedarán descalificados.

En total serán dieciocho pilotos, integrantes de equipos procedentes de todo el mundo, los que crucen la primera línea de salida esta tarde. La pool position de hoy será la encargada de marcar el orden en el que partirán los pilotos en las pruebas que se disputan mañana y el domingo.

Todo está por decidir

La competición aglutina dos grandes modalidades de carrera. El sábado será el turno del sprint, con un recorrido que depara giros espectaculares. Por la mañana, a las 11.30, entrarán en liza las embarcaciones de la clase SuperSport. Desde las 16.30, la ría acogerá la misma prueba para la clase Evolution. Y si el sábado se busca al más rápido, el domingo el triunfo será para el que mejor resista en la larga distancia. La carrera Endurance, que así se le llama, mantiene los mismos horarios, en función de cada clase, que las pruebas del sábado.

Hasta el momento se han disputado cuatro pruebas del Mundial en Italia, Francia, Malta y Túnez sin un dominador evidente. Quizá por ello, el Gran Premio Turismo de Vigo sirva para despejar la incertidumbre.

Durante los tres días que dura la competición, la organización presenta actividades complementarias de carácter lúdico. No faltarán los conciertos, los fuegos artificiales ni las exposiciones. Además, se instalarán pantallas gigantes on line para seguir las pruebas y los pilotos se presentarán en varias ocasiones para firmar autógrafos.

Hace días que los hoteles del área céntrica de Vigo colgaron el cartel de «completo». Los primeros en llegar fueron los mecánicos. El quirófano de las lanchas lleva operativo una semana en la dársena del puerto de Vigo. Allí los operarios entrenaron la puesta a punto de las embarcaciones antes de que llegasen los pilotos, que a primera hora de hoy pasarán las verificaciones técnicas. El constante goteo de profesionales ha servido para que la ciudad recobre el espíritu que la adornó el 12 de noviembre del 2005 con la salida de la Volvo Ocean Race.

La próxima cita con la Powerboat P1 será en la localidad lusa de Portimão entre el 26 y el 28 de este mes de septiembre. La última prueba, prevista en Bahréin, se ha suspendido provisionalmente.