«Fue un día redondo, estoy bien para el Tour y un poco más cerca de los Juegos», dice el gallego
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Óscar Pereiro reconoce que la prueba en Talavera no respondió al guión que aguardaba («la intención era llevar a gente delante, se torció un poco todo y tuvimos que resolver») pero el bronce de ayer es una ejemplo más de su candidatura para las grandes pruebas del año. «Hizo mucho calor, tuvimos que trabajar muy fuerte, pero las sensaciones que quedan son muy buenas; puede decirse que fue un día redondo», resume Pereiro, orgulloso, además, del rendimiento del equipo en la prueba de ayer y en el nacional de contrarreloj disputado el sábado: «Cuatro medallas en dos días, todas logradas por corredores que estaremos en el Tour, demuestra que llevamos un buen equipo». Pereiro asume que volverá a ser una de las grandes bazas del Tour. «Valverde es nuestro abanderado, y estará arriba, con Sastre. Después hay corredores que estamos dispuestos a hacer cosas bonitas», anuncia.
La ronda gala será la recámara de los Juegos de Pekín. Tras la carrera de ayer, a la que asistió el seleccionador olímpico, Óscar Pereiro reconoce que sigue teniendo grandes posibilidades. «Estoy más cerca que hace unos meses», medita.