«El aislamiento cultural y en todos los órdenes que sufrió Galicia ha terminado por trasladarse al fútbol». La frase es del entrenador Fernando Vázquez, un lamento sobre el estado balompédico de la comunidad. Un único dato resume, de forma contundente, el devenir del deporte rey en el Noroeste: solo dos goles de la Primera División española de esta temporada han sido marcados por futbolistas gallegos. El último fue obra del ourensano Borja anotado para el Valladolid. El primero, marcado por Viqueira desde el punto de penalti para el Levante, un registro desolador y muy alejado de los 21 goles de la temporada 2003-2004 y ya no digamos de los 106 de la 1955-56, en las épocas de Amancio Amaro o Luis Suárez. Pero a lo largo de toda la historia de la Liga, en ninguna temporada se había bajado de cuatro goles de los nuestros .
Para esta temporada que acaba de concluir se esperaba alcanzar la cifra de 2.500 goles marcados por futbolistas gallegos. Pero los dos anecdóticos tantos de Viqueira y Borja solo han aproximado la cifra hasta 2.496. Faltan cuatro. Las grandes figuras como Fran, Míchel Salgado o Borja Oubiña no han encontrado relevo en las nuevas generaciones, y tanto Deportivo como Celta comparten buena parte de la culpa al contar con mucha tibieza con los valores de su cantera. El portero del Villarreal, Diego López, y el racinguista Jonathan Pereira pueden considerarse hoy los solitarios estandartes del Galicia Calidade futbolístico .
Estructuras sin producción
«Tenemos estructuras muy por encima de otras comunidades, pero no producimos, sufrimos una ruptura entre las posibilidades y la formación», añade Fernando Vázquez, ex entrenador, entre otros, del Celta y del Compostela. «Falla la selección y la formación de nuestros deportistas y dar salida al talento, que sí que lo hay, aunque muchos jóvenes tengan que irse fuera al no haber opciones aquí», añade Vázquez. Otro entrenador gallego, Víctor Basadre, asegura que «hay jugadores buenos en todas partes, pero cuando los extranjeros copan el noventa por ciento de los puestos es muy difícil destacar».