Una dulce condena granate de sesenta y seis años y un mes

Xabi Otero

PONTEVEDRA

Ramiro Paz es el socio más antiguo del Pontevedra y Rocío Pazos la más joven

28 may 2008 . Actualizado a las 17:33 h.

La familia granate no para de crecer. Ramiro Paz encabeza la larga dinastía viva del Pontevedra con 87 años a sus espaldas. Se hizo socio en febrero de 1942, poco tiempo después de que el Alfonso y el Eiriña se fusionaran para que el que Pontevedra C.F. viera la luz. «El nacimiento de la entidad no lo seguí porque estaba preocupado por mi situación laboral. Tenía 21 años y no era capaz de encontrar trabajo y eso ocupaba mi cabeza durante todo el día», desvela el longevo hincha lerezano.

En el otro extremo de la rama actual del árbol genealógico del club se encuentra María del Rocío Pazos Martínez, de mes y medio de vida. Nació el 5 de abril del 2008, seis días después de que el colectivo de Javi Gracia perdiera su penúltimo partido de liga en Leganés (3-2) y 24 horas antes de que Charles certificara la resurrección granate a los 97 minutos del duelo con el Atlético de Madrid B. Quien sabe si su nacimiento fue el presagio de que algo grande se acercaba.

Por si acaso, su tío Miguel Ángel Martínez corrió raudo y veloz para inscribirla como nueva socia del Pontevedra. De momento, ya le ha dado suerte porque los jugadores granates arrancaron la fase de ascenso con un ilusionante empate en el Estadio Alfonso Murube de Ceuta (1-1).

«La hice abonada porque en mi familia siempre hubo tradición de aficionados al Pontevedra y quiero que eso perdure en las siguientes generaciones», comentó el pariente de la pequeña Rocío.

Tiene una razón de peso para haber actuado de esa forma. Y es que ni su hermana Ana Vanesa ni su cuñado, Óscar Senén, sienten el más mínimo interés por el mundo del fútbol. El padre de la recién nacida prefiere invertir su tiempo de ocio en seguir la Fórmula-1 y otro tipo de pruebas de motor. Así que Rocío visitará Pasarón de la mano de su tío materno. Este está deseando enseñarle el nuevo Pasarón.

«Aún es muy pronto para que vaya al estadio», apuntó la madre. «Bueno..., espero poder llevarla al partido de la segunda eliminatoria de la promoción», replicó Miguel Ángel Martínez. Habrá que ver quien gana ese pulso.

No disfrutó el ascenso de 1960

La historia granate de Rocío aún está por escribir, pero la de Ramiro Paz ya cuenta con muchas páginas. De hecho, solo causas de fuerza mayor le hicieron faltar a su cita con el equipo hasta 1960. El ascenso a Segunda División apenas lo disfrutó unas cuantas jornadas porque la precariedad laboral que existía en Galicia le hizo emigrar hacia Sao Paulo para trabajar en una imprenta. Allí permaneció durante cuatro años y se vio obligado a seguir la marcha de su Pontevedra del alma en los periódicos del lunes, un día después de la disputa de los encuentros de liga. «No había otra forma de enterarse y la verdad es que así se sufría bastante», explicó.

Las cosas mejoraron para él desde el punto de vista anímico con su desplazamiento a Venezuela. El idioma era el mismo y su ocupación profesional también. Por ello, todo le era más próximo, fundamentalmente el fútbol. En Caracas pudo sentirse de nuevo cerca del conjunto granate porque una emisora de radio venezolana, en virtud de un acuerdo con una filial hispana, retransmitía en directo todos los encuentros de la competición española.

Eso le permitió cantar los goles y disfrutar los momentos más felices de la historia del Pontevedra con el Hai que roelo durante la segunda mitad de la década de los 60, pero también la tristeza del descenso a la categoría de plata del fútbol español y posteriormente a Tercera. «La época dorada del club me cogió fuera, pero la disfruté desde la distancia gracias a la radio. No me perdía un partido del equipo», destaca.

Regresó a Pontevedra en 1982

En 1982, tras cerca de veintidós años emigrado, regresó a Pontevedra y vio hecha realidad su ilusión de acudir por vez primera al Estadio de Pasarón, que se construyó tres años después de su marcha a Brasil. Desde entonces ha podido vivir pocas alegrías. Los disgustos ganan con creces la partida, aunque Ramiro Paz reconoce que el Pontevedra sufrió una transformación muy positiva tras la llegada de Nino Mirón a la presidencia.

A sus 87 años sus recuerdos ya no están frescos, pero no olvida la ilusión que le hizo el último retorno a Segunda, el 27 de junio del 2004. «No recuerdo el nombre del rival, pero me acuerdo perfectamente de la gran fiesta que se montó en Pasarón y en la ciudad. Lo pasé muy bien», manifestó Ramiro Paz, nacido el 11 de noviembre de 1920, en referencia al sexto duelo de la liguilla de ascenso de hace cuatro años. El 3-0 contra el Lorca hizo posible el sueño. Con un poco de suerte estará a dos semanas y media de vivir esa misma celebración en el nuevo Pasarón. En ese caso, el Girona o el Barakaldo pasarían a formar parte de la historia dorada del Pontevedra.