Ninguna ley castigaba penalmente el dopaje cuando se produjo.
23 may 2008 . Actualizado a las 15:23 h.La operación Puerto, la mayor redada de la historia contra el dopaje en el deporte y que sumió al ciclismo en una grave crisis, ha cumplido dos años con muchos interrogantes sin resolver, cuatro corredores sancionados y un archivo reabierto con el fin de conocer, únicamente, si existió delito contra la salud pública.
El segundo aniversario de laoOperación Puerto ha coincidido, paradójicamente, con una reciente intervención policial en Portugal que ha afectado al equipo LA-MSS, pocos días después de la muerte de una de sus ciclistas, Bruno Neves, por un fallo cardíaco en plena competición. Un deporte que lucha por lavar su imagen vuelve a encajar otro golpe mortal en unas fechas que marcaron para siempre su destino.
Después de tres meses de investigación, la Guardia Civil descubrió en Madrid un laboratorio con grandes cantidades de bolsas de sangre almacenada y aparatos de análisis. El registro se complementó con detenciones el 23 de mayo de 2006. Fueron arrestados el médico Eufemiano Fuentes, los directores Manuel Saiz e Ignacio Labarta, el hematólogo José Luis Merino Batres y el ex corredor de BTT Alberto León Herranz.
Aunque la lista de clientes de Fuentes abarcaba presuntamente a varios deportes, incluidos futbolistas, atletas y tenistas, sólo salieron a la luz el nombre de 58 ciclistas, entre los cuales solo 4 han sido sancionados en sus respectivos países: Ivan Basso, Scarponi y Caruso en Italia y Jorg Jaksche en Alemania.
Otros tuvieron que optar por la retirada en medio del escándalo y tras haberse demostrado su relación con el doctor Fuentes, como el alemán Jan Ullrich, algunos sufrieron el rechazo de los equipos sin ser nunca sancionados, como los españoles Oscar Sevilla, Francisco Mancebo o Angel Vicioso.
La sospecha y la duda fue el azote para otros corredores de postín, como el caso del último ganador del Tour, Alberto Contador, bajo la sombra de las iniciales A.C del informe de la operación, o de Alejandro Valverde, que libró una lucha sin cuartel con la UCI ante la negativa de la Federación internacional a que participara en el pasado Mundial. El TAS evitó que el murciano se quedara en casa en esa cita.
Con unas consecuencias graves para el ciclismo, sobre todo el déficit de credibilidad, de las que difícilmente podrá salir, el kilómetro cero de la transparencia no pasó del juzgado de Madrid.
Con únicamente nombres de ciclistas en la lista de tramposos, en marzo de 2007 el juez Antonio Serrano archivó el caso. Ninguna ley castigaba penalmente el dopaje cuando se produjo la Operación puerto.
La Agencia Mundial Antidopaje (AMA), la UCI, el Consejo Superior de Deportes (CSD) y la Federación Española de Ciclismo recurrieron la decisión del juez, la cual fue contestaba por el Tour de Francia, dispuesto a «remover cielo y tierra para llegar hasta el fondo».
Mientras, Ivan Basso reconoció al fin su implicación en el trama de dopaje y la Federación italiana le sancionó con 24 meses.
El 14 de febrero de 2008 la Audiencia de Madrid reabrió la causa con los doctores Eufemiano Fuentes y Merino Batres en el punto de mira. Solo se podrá investigar sobre una posible infracción contra la salud pública. El dossier judicial no ha llegado a las autoridades deportivas con fines disciplinarios.
El magistrado español se opuso a la decisión del TAS, que a petición del AMA, solicitó la bolsa de sangre atribuida a Valverde para comparar el ADN. El AMA recurrió sin obtener aún respuesta.
El decorado legal ha cambiado en España desde la aprobación en noviembre de 2006 de la nueva Ley contra el Dopaje, que contempla sanciones no solo para los deportistas, sino para los inductores, sin excluir penas de cárcel.
Entre los rescoldos de la sucesión de escándalos relacionados con el dopaje, brillará la ausencia de Alberto Contador en el Tour de Francia, ya que su equipo, el Astana, tiene el pasado muy manchado, a juicio de los organizadores de la carrera francesa. El Giro, que tomó en principio la misma decisión de vetar al español, rectificó y ahora disfruta de un firme candidato a ganar la prueba.
Dos años después del inicio de la Operación puerto española, salió a la luz una redada en Portugal. La Policía Judicial lusa descubrió medicamentos para eventuales dopajes y auto-transfusiones en las instalaciones del equipo profesional de ciclismo LA-MSS Póvoa.
El pasado día 12 el ciclista portugués Bruno Neves, del citado equipo de categoría continental, murió a sus 26 años como consecuencia de una caída cuando disputaba la clásica lusa de Amarante.
En un momento en el que el ciclismo trata de rehabilitarse después de unos años vagando entre tinieblas, las noticias del país vecino reabren un debate que no está cerrado. El ciclismo necesita claridad para recuperar el crédito, pero con luz en los documentos.
Aunque se demuestre que el ciclismo no está sólo en los papeles menos conocidos.