El Ciudad Real se proclamó campeón de la Copa del Rey de balonmano al derrotar por un gol, logrado en el último segundo del encuentro, al Barcelona, defensor del título obtenido la pasada temporada.
Después de un primer periodo en el que el equipo de Talant Dujshebaev se marchó con comodidad al descanso (19-15), el Barcelona reaccionó en la segunda parte. El decorado fue muy diferente tras el descanso pues el conjunto manchego pareció salir más relajado de lo aconsejable y esto, unido a una mejoría evidente en defensa de los azulgranas, permitió al equipo de Manolo Cadenas endosarle un parcial de 2-7 en los diez primeros minutos, que puso por delante en el marcador al Barcelona (21-22). Se abría un nuevo partido porque a partir de ese momento la igualdad fue máxima entre ambos conjuntos y el electrónico fluctuó con ventajas de un máximo de dos goles para uno u otro conjunto, hasta el segundo final en que el mejor hombre de los alcarreños, Jonas Kallman, marcó y le dio el título a su equipo.
De esta forma, el Ciudad Real ha conseguido el segundo título de la Copa del Rey de su historia, lejos aún de su rival de ayer, el Barcelona, que acumula doce entorchados. El cuadro manchego iguala al Teka, el Elgorriaga Bidasoa, Portland San Antonio y Valladolid, y se coloca a dos del Calpisa y a tres del Atlético de Madrid.