A mediados del mes de febrero pasado, Lourdes Domínguez notó unas fuertes molestias en la planta de su pie derecho durante un partido en el torneo WTA de Viña del Mar (Chile). A pesar de ese problema, siguió jugando contra la checa Klara Zakapalova, a la que acabaría ganando. Posteriormente afrontó los torneos de Bogotá (Colombia) y Acapulco (México) hasta que ya no pudo soportar más las molestias.
Aunque esta semana tenía que jugar en Indian Wells (California), decidió retornar a Barcelona para ponerse en manos de los médicos. Aunque no se sabe el alcance exacto de su lesión, existen tres posibilidades: una tendinitis en el tendón perovial, lo que podría permitirle compaginar la recuperación y el competir; una fisura de hueso, que conllevaría un mes de reposo; o una factura de ese hueso, en cuyo caso el descanso obligatorio alcanzaría los tres meses.