El alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara (PP), denunció la pasada semana un supuesto favoritismo del Consejo Superior de Deportes a favor de Vigo aduciendo argumentos políticos. El hecho de que el proyecto vigués lo impulse el BNG, partido que gobierna el Concello con el PSOE y que en Madrid ha apoyado a Zapatero en varias ocasiones, levantó suspicacias en la ciudad levantina.
Allí no gustó nada que se hubiera elegido el 11 de marzo para la decisión, justamente dos días después de las generales, y el alcalde llegó a decir que posiblemente el PSOE tuviera intención de dar facilidades a Vigo en pago de favores políticos.
A lo largo de la semana pasada subió el tono de las declaraciones de Cámara, según se aproximaba el momento del veredicto. Al final, el viernes optó por impugnar todo el proyecto pese a que el CSD difundió una nota negando cualquier trato de favor y ratificando que la decisión que se adopte será exclusivamente deportiva y técnica.
Lo que Cámara no explicó nunca es como puede influir de manera decisiva el CSD en una votación de 24 personas de las que siete pertenecen a diversas universidades y otras trece son presidentes de las federaciones de las disciplinas deportivas que competirán en la Universiada del 2013.