La ciudad gallega compite con Murcia para organizar un evento que reúne a 10.000 deportistas universitarios
11 mar 2008 . Actualizado a las 11:49 h.A las once de la mañana de hoy está convocado en el Consejo Superior de Deportes (CSD) el jurado que decidirá la ciudad española, Vigo o Murcia, candidata para organizar la Universiada del 2013. En total son 24 personas con derecho a voto en representación de las comunidades autónomas, universidades y el propio CSD. Tras la decisión, la ciudad elegida dispone de un máximo de cuatro días para entregar en la sede de la Federación Internacional de Deporte Universitario (FISU), en Bruselas, el proyecto para organizarla.
En el seno del comité organizador vigués, que integran Concello y Universidad, se espera con impaciencia la decisión ya que confía que sea Vigo la ciudad elegida. En tal supuesto culminarían con éxito ocho meses de trabajo en los que se ha elaborado un proyecto de la nada para competir con una ciudad, Murcia, que ya intentó hace dos años, sin éxito, organizar la Universiada del 2011.
Iniciativa electoral
La iniciativa del proceso fue de Santiago Domínguez, ex director xeral para o Deporte de la Xunta hasta hace un año, cuando renunció al puesto para encabezar la lista del BNG a las municipales en Vigo, ciudad en la que había sido concejal de Deportes durante varios años. Domínguez incluyó en el programa nacionalista la propuesta de la Universiada y la impulsó nada más constituirse el nuevo Gobierno de coalición con el PSOE. En este equipo el Bloque reservó la concejalía de Deporte para el nacionalista Xabier Alonso, quien se ha implicado en el proceso junto con el propio Domínguez.
La primera medida para dar viabilidad a la iniciativa fue la contratación de un equipo técnico ajeno al Concello para elaborar la propuesta viguesa. Al frente se colocó a Roberto Álvarez, un economista especializado en márketing con experiencia en la materia. No en vano dirigió la oficina de promoción de Barcelona 92 y asesoró a Japón en el campeonato del mundo de 2002.
Sin montar mucho ruido, el equipo trabajó a partir de agosto pasado hasta que en octubre salieron a la luz. Por esa fecha el Concello implicó a numerosas instituciones viguesas en el proyecto a fin de que la candidatura tuviera más fuerza. De manera especial logró el respaldo del mundo deportivo, de Caixanova y de la propia Xunta.
Inspección
La prueba de fuego del proyecto se produjo a comienzos del pasado mes de febrero, cuando una comisión técnica del jurado se desplazó a Vigo para conocer la propuesta sobre el terreno. Una semana antes había estado en Murcia en una visita de características idénticas. Posteriormente fue preciso enviar una copia detallada del proyecto que ambas ciudades defendieron a finales de febrero ante el jurado.
Tras esta larga tramitación solo queda conocer el resultado de la votación de hoy, que elegirá una candidata y dejará a otra aparcada. En el supuesto de que Vigo tenga éxito empezará una nueva carrera para competir con cuatro ciudades de diferentes países por la nominación definitiva.
El veredicto final se producirá el 31 de mayo, cuando los responsables de la FISU elegirán entre Poznan (Polonia), Kazán (Rusia), Kwangju (Corea del Sur) y Edmonton o Quebec por Canadá. Previamente, representantes del jurado internacional vendrán también a Vigo y el comité organizador defenderá por segunda vez la candidatura en la ciudad de Bruselas.