Comienza el asalto a la tercera corona. Los gallegos Fernando Echavarri y Antón Paz buscarán su tercer título mundial en la clase tornado. La competición, que arrancará hoy, se celebrará en las aguas del Golfo Inner Hauraki, en Nueva Zelanda.
Echávarri y Paz conquistaron su primer oro en el 2005, en La Rochelle, Francia. Y reeditaron título la temporada pasada con un triunfo en Cascáis, Portugal. Esta vez los gallegos de Movistar aseguran que volverán a luchar por la victoria, pero reconocen que la tarea es complicada. «Ganar el oro aquí va a ser realmente difícil. Tenemos muy claro que lucharemos, que buscaremos estar en el podio, pero el oro está muy caro», señala Echavarri.
El campo de regatas complica mucho las cosas para todos los participantes. «Si sopla viento del sur, las condiciones serán bastante difíciles. El viento aquí está relacionado con la nubosidad, por lo que tendremos que estar pendiente del cielo y eso es casi imposible si estás navegando», asegura Echavarri.
Los australianos, favoritos
En esta ocasión los grandes favoritos son los australianos Bundock y Ashby, que no han dado tregua a sus rivales en las competiciones que han precedido a la disputa de este campeonato y que dominan el ránking mundial en tornado justo por delante de los campeones gallegos. «No sabremos quiénes podrán plantarles cara a Bundock y Ashby. Están muy fuertes. Son los favoritos», reconocía Echavarri. Pero, apunta también que, debido a la dificultad que presenta el campo de regatas, no es sencillo hacer pronósticos. «Aquí todo puede pasar», indica el regatista gallego.
Echavarri y Paz conquistaron el bronce en la Sail Auckland, una regata celebrada recientemente que fue una especie de ensayo general de cara al Mundial. En esa prueba se impusieron Bundock y Ashby.
En Nueva Zelanda se enfrentarán cincuenta tripulaciones de veinte países diferentes. Toni Rivas y Fabián Escudé será la otra pareja española que compita en este campeonato. Se celebrarán dos regatas diarias desde hoy hasta el próximo sábado, fecha en la que concluirá el Mundial. El jueves ha sido designado por la organización como día de reserva.