Los 32 puntos del alero y la valentía de Ricky Rubio, de 17 años, tumbaron al favorito Tau, que jugaba en casa
11 feb 2008 . Actualizado a las 13:54 h.Once años después, el Joventut volvió a ganar la Copa del Rey, un título que tiene un nombre propio, el de Rudy Fernández, autor de 32 puntos, con solo tres triples. En la que se presume su última Copa antes de dar el salto a la NBA, el Joventut dio el golpe en la cancha del Tau, aunque su éxito no es ninguna sorpresa frente al equipo que se presumía favorito, dado el nivel demostrado por el conjunto que mejor y más espectacular baloncesto ha practicado en Vitoria.
Rudy contó con la ayuda de otra gran figura con muchísimo descaro, que no se arrugó ante el experto Tau ni ante la presión del Buesa Arena: Ricky Rubio, de 17 años. El genial base verdinegro fue quien sentenció de forma definitiva a un Tau que no pudo sobrevivir en el último cuarto solo con los triples de Teletovic, aunque el bosnio sí consiguió dar máxima emoción en la recta final. Con 77-78 a poco más de medio minuto para el final, Ricky no rehusó la responsabilidad, entró con su velocidad característica a canasta, le sacó una personal a Rakocevic, y metió los dos tiros libres cuando quedaban 28 segundos. Vitoria entonces rezó para que el triple de Teletovic volviese a poner en ventaja al Tau, pero se estrelló en el aro a falta de 10 segundos, y Mallett tampoco falló sus dos últimos tiros libres.
El Joventut no jugó una buena primera parte. El Tau llegó a alcanzar una ventaja de doce puntos en el segundo cuarto (28-16), por su defensa en zona ante la que se estrellaron los verdinegros desde el exterior (2 triples de 15 antes del descanso), y por el físico de Mickeal, Muoneke y McDonald. El Tau consiguió así casi borrar de la cancha entre el final de ambos primeros cuartos a un Joventut descentrado hasta que resurgió Rudy, que provocó una personal y una técnica a Mickeal que se ganó el americano. Pese a los pitos del Buesa Arena, Rudy metió los cuatro tiros libres y una canasta, y él solo volvió a meter al Joventut en el partido (30-28).
Jugada clave
El Tau se quejó de esa decisión que consideraba injusta. El caso es que Mickeal cayó en la trampa, y el conjunto catalán recuperó la moral y, pese al rendimiento de Rakocevic y sobre todo Splitter, que se hizo muy fuerte en la zona en el tercer cuarto, consiguió mantener la desventaja de solo tres puntos (58-55) gracias a Rudy (10 puntos en ese período).
El Tau, ante la defensa zonal de Aíto, no dejaba de buscar a Splitter dentro y el hispano-brasileño, anotando o sacando faltas, respondía casi siempre, pero enfrente tenía a un rival sin freno (el alero mallorquín), y con el descarado Ricky Rubio dejando su sello ante el veterano Prigioni.