«Yo no apuesto nunca por el éxito o el fracaso, apuesto por la gente que se atreve a intentar mover algo»
CULTURA
En cada presentación es la referencia. Maestro de actores y una institución para la profesión, don (así se dirigen a él sus compañeros) Emilio Gutiérrez Caba es el reparto de lujo para la ópera prima de Luis Avilés. Ayer, habló de retiro.
-¿Piensa dejarlo?
-No, no. Estoy en edad de retiro en el sentido de que después de 45 años trabajando me puedo permitir el lujo de pedirle cuentas a la Seguridad Social. Seguimos haciendo cosas, pero en películas de temática más joven ya no formamos parte del entramado. No es mi intención en absoluto retirarme, aunque sobre todo en teatro pienso hacerlo de forma más reposada, con desplazamientos y giras menos intensas. Uno no se puede retirar. De esto te retira la edad o el cansancio o la enfermedad, pero no uno motu propio.
-¿Puede elegir qué hacer o es mal momento para ponerse selectivo?
-La crisis no es un fantasma nuevo para nosotros, sobre todo en el teatro. Pero los trabajos se pueden elegir cuando tienes variedad de ofertas o tus necesidades económicas no son muy urgentes. En ese sentido, sí, ahora elijo más, sobre todo en el teatro porque es algo que haces todos los días y para eso tienes que creer mucho en lo que estás haciendo. En el cine y en la tele es diferente, no es que relativices la importancia de la producción, pero esa credibilidad se retiene en esa toma e incluso de vez en cuando se repone.
-¿Y qué le decidió a aceptar el papel en «Retornos»?
-Es un personaje esporádico que me gusta. Es el dueño del club de alterne, el negocio familiar, y en un momento dado aparece muerta en la carretera una de las chicas. Eso le viene muy mal, tiene que declarar en la Guardia Civil... y después está su relación con el ex marido de su mujer. Me gusta hacer estos personajes, lo hablaba ayer con mi hermana Julia, porque tienen carne. A veces las pinceladas son fantásticas. Recuerdo Las bicicletas son para el verano , rodé dos días pero ahí está el personaje.
-En poco tiempo ha tenido doble relación con A Coruña.
-Sí, espero volver el día 27 a estrenar aquí Un buen hombre . Y para el rodaje de Retornos estaré la semana que viene y después en mayo. Lo compaginaré con la próxima película de Aranda y ya después volveré a centrarme en La muerte y la doncella , en el teatro.
-¿Qué le dará el éxito a «Retornos»?
-Huy, el éxito. Yo no apuesto nunca por el éxito o el fracaso, apuesto por la gente que se atreve a intentar mover algo, a hacer algo, una película, un programa de TV... como una especie de mirador social de lo que pasa alrededor. Retornos contará una parcela de la realidad de Galicia y eso quedará. Es acervo cultural y es creatividad. Eso es el lado bueno. Retornos está en el lado bueno. Hay un intento de que sea trascendental. Puede que no lo sea, pero el mero hecho de intentarlo es positivo. Las opiniones de café, a las que somos tan dados, no hacen nada, no mueven nada. Intentarlo es hacer algo.
-Usted ya ha hecho de todo. ¿Qué le queda pendiente?
-Personajes hay muchos, me gustan los que todavía no están escritos. Y ahora mismo me gustaría hacer comedia. Alegra bastante la vida y en tiempos oscuros es muy gratificante.