La Sinfónica de Galicia y su director titular, Víctor Pablo Pérez, viajarán la próxima semana a Portugal para ofrecer dos únicos conciertos en el Gran Auditorio Cultural de Belem, de Lisboa, los días 6 y 8 de marzo. El primero de los programas incluye But in vain? , del compositor de origen gallego Eduardo Soutullo (Bilbao, 1968); y en el otro se interpretará la Impresión nocturna del coruñés Andrés Gaos. La orquesta viaja esta vez con su propio coro, al que se unirán el Cor Madrigal y los solistas Agustín Prunell (tenor), Elena de la Merced (soprano) y Maite Arruabarrena (mezzo), para ofrecer la Segunda sinfonía, Lobgesagng, de Mendelssohn, en la segunda cita. La Cuarta sinfonía y el ciclo de canciones Das Knaben wunderhorn, de Mahler, con la colaboración de la soprano alemana Anne Schwanewilms, se escucharán además el primer día.
But in vain?
forma parte de un tríptico que Soutullo, nacido en Bilbao pero con sólidas raíces familiares en Vigo, donde vivió casi siempre hasta que hace cuatro años decidió trasladarse a Madrid («soy emigrante por pura casualidad, porque el meollo de la música contemporánea está en Barcelona y Madrid», ha dicho). Inició con All the echo listens , obra ganadora del Concurso Internacional de Composición Ciudad de Tarragona en 2005.
Esta segunda parte que la OSG interpretará ahora en Lisboa fue un encargo de la Fundación Autor, y se estrenó hace dos años, en la temporada de la Real Filharmonía. La obra final del ciclo, They hear no answering strain , verá la luz en abril, cuando la estrene la OSG bajo la batuta de Josep Pons. ¿Y por qué un tríptico y no una partitura única? Soutullo, pariente lejano del autor de las zarzuelas La leyenda del beso y El último romántico , lo ha tenido muy claro: «Ninguna orquesta está dispuesta hoy día a interpretar una sinfonía contemporánea de media hora», que es lo que sumarán al final, minuto más o menos, sus tres obras. Del mismo compositor se estrenará en la casa da Música de Oporto, el próximo 21 de marzo, Baixo Miño , una nueva creación para conjunto de cámara.
En sus actuaciones lisboetas, la OSG combinará la creación actual en clave gallega («en Galicia se debería mostrar más la música de los gallegos», también ha dicho Soutullo) con la histórica. En pleno año Gaos , cuando se cumplen cincuenta años del fallecimiento del violinista y compositor, la formación interpretará una de sus creaciones más conocidas, la Impresión nocturna . Desde que Joám Trillo decidió rescatarla para el concierto inaugural de la hoy desaparecida Xoven Orquestra de Galicia, en 1987, esta melancólica composición, estrenada en la Expo Internacional de París, en 1937, no ha dejado de volver cada cierto tiempo a los atriles de las dos orquestas gallegas.