Amaral: «Nuestras canciones no son perfectas»

Pacho Rodríguez

CULTURA

La componente femenina del popular dúo maño asegura que este disco es «una evolución lógica» y «abre caminos antes inexplorados».

30 may 2008 . Actualizado a las 14:32 h.

Eva Amaral y Juan Aguirre, Amaral, dignifican el pop star system español de largo. Lejos de ser un dúo de culto, los maños sí son cultos amantes de la buena música. Si se puede sentir pavor cuando se indaga en las influencias reconocidas que alimentan a otras bandas superventas, a Juan Aguirre, guitarrista y coautor del amplio y exitoso repertorio de los zaragozanos, no es difícil verlo en las tiendas de discos especializadas buceando a la caza de cualquier rareza. O junto al ferrolano Jesús Ordovás, gurú de la independencia, ahora defenestrado por Radio 3, en conciertos a los que asiste con actitud de aprendiz, para ver, como fue el caso, a ídolos como Paul Weller. Eva, la gran voz del grupo que lleva su apellido por nombre, igual. Tuvo la oportunidad de telonear a Bob Dylan, en Galicia precisamente, y ha reconocido ese momento iniciático, continuado ahora con los fastos de la Expo del agua de la capital aragonesa, en donde, con Llegará la tormenta, firman una acertada y personal versión de A hard rain?s a-gonna fall, del trovador de Minnesota, como un sueño hecho realidad.

Eva María Amaral Lallana nació en Zaragoza, el 4 de agosto de 1973. Juan Vicente García Aguirre, en San Sebastián, el 11 de febrero de 1970. Si en 1993, comenzaron su andadura musical de conciertos por todos los garitos de Zaragoza, hasta fichar en 1997 por una discográfica que creyó en ellos lo justo, tras diversas vicisitudes en los que el reconocimiento del negocio no llegaba, fue su empeño el que se tradujo en una banda de éxito ya bien pasado el año 2000. Y, ahora, frescos y maduros, fiables y convincentes, aparecen convertidos en Gato Negro, Dragón Rojo.

Eva, digamos que Dragón Rojo, se tatuó este animal en un momento en el que, según confiesa, necesitaba dosis de confianza ante un mal momento, como una marca perenne que le garantizara ser siempre fuerte. Mientras, en ese trayecto, su forma de cantar, su intención escénica y su carisma no han hecho otra cosa que mejorar. «No creo que nuestras canciones sean perfectas, pero por el camino encontramos cosas interesantes..», dice Eva con delicadeza y humildad. «Hay canciones que son una evolución lógica y abren caminos por los que no habíamos pasado», abunda Eva sobre su último trabajo.

Juan Aguirre, Gato Negro, que un poco gato donostiarra sí que es, extrae este nombre del de su estudio, porque ahora la cosa sí da para tener espacios creativos personales, al igual que Eva, que tiene el suyo, también llamado Dragón Rojo. Y en el caso de Juan, para poder oír su voz en este nuevo disco, en una, por otra parte, gran canción.

Y ahora, en el 2008, con este no hay quinto malo que es Gato Negro, Dragón Rojo, que corrobora los otros buenos cuatro anteriores, Amaral es como un grupo español que tira del carro de la música pop