En el lugar que ocupa se fabricaban en el siglo de las luces desde gigantescas anclas ?a precisos sextantes
09 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Los reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía, presidirán mañana en Ferrol la inauguración del Museo de las Herrerías. Una institución que cuenta con más de 4.400 metros cuadrados de superficie de exposición, y que ha permitido recuperar para el uso público uno de los más emblemáticos edificios de la ciudad. Una imponente construcción del XVIII, en la que en el Arsenal Militar se fabricaban, durante el siglo de las luces, desde las gigantescas anclas de los grandes navíos hasta aparatos de precisión como los sextantes que los marinos utilizaban, mirando al firmamento para orientarse en el mar.
Tras siete años de constantes vicisitudes, en los que repetidamente llegó a temerse por la posibilidad de llevar a buen término el proyecto, Ferrol dispone por fin de un museo único en su género: una de las mayores instituciones dedicadas, en el mundo entero, a la historia de la navegación y, sobre todo, de la construcción naval.
Restos de naufragios
En el interior del inmueble, perteneciente a la Armada y por tanto al Ministerio de Defensa, un edificio que ocupa un lugar preferente en la candidatura ferrolana a patrimonio mundial, a partir de mañana podrán contemplarse desde restos de naufragios del tiempo de las luces hasta maquetas de los grandes astilleros españoles de los últimos siglos. Eso, además de herramientas, secciones de buques y piezas -y estos son solo algunos ejemplos- de los motores más singulares utilizados para la navegación desde que las máquinas que propulsan las hélices sustituyeron, a bordo de los barcos, a las más vistosas, pero no tan eficaces, velas impulsadas por el viento. En las Herrerías se custodian también casi 50.000 planos, entre los que hay desde diseños de los ingenieros de la Ilustración hasta ejemplos de la tecnología del tercer milenio. Su apertura ha supuesto a las Administraciones públicas una inversión de casi cinco millones de euros, de los que el mayor montante ha sido aportado por el Gobierno central a través de Vivienda y Defensa, con la colaboración de la Xunta, la Diputación y el Ayuntamiento de Ferrol. Entre las entidades integradas en el patronato de la fundación se encuentran, además de las instituciones que financiaron la rehabilitación, la Universidad, la Autoridad Portuaria, la Cámara de Comercio y la Asociación de Ingenieros Navales y Oceánicos.