La sede del COAG acogió un encuentro en el que todas las fuerzas presentes adquirieron el compromiso de confluencia
12 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Marea Atlántica celebró ayer en la sede del COAG, en la calle Federico Tapia, un encuentro al que estuvieron invitadas todas, o prácticamente todas, las fuerzas políticas y movimientos ciudadanos de izquierda de la ciudad. El objetivo era perfilar el modelo de confluencia para las próximas elecciones municipales. Y dos ausencias marcaron el ritmo de la reunión: la del BNG y la de EU.
Los responsables comarcales del Bloque remitieron una carta en la que disculpaban su ausencia «debido á dinámica do noso proceso asamblear no que estamos a traballar». Pero de forma indirecta también enviaron un mensaje de renuncia a participar en el proceso de confluencia deseando a la Marea Atlántica «éxito no debate» augurando que «serán moitos os espazos de loita que poidamos compartir». La otra ausencia sonada en la mesa de debate fue de los representantes de Esquerda Unida que, aunque estuvieron participando durante el fin de semana en las reuniones de trabajo, ayer dieron plantón a los organizadores del encuentro.
Como representante de la Marea Atlántica intervino Rocío Fraga, quien recalcó que este movimiento no ejerce de anfitrión sino más bien como «ferramenta de confluencia». Criticó los obstáculos que la Xunta está poniendo a la Marea, que tuvo que buscar un lugar alternativo para reunirse el pasado fin de semana tras el veto de Educación para usar el IES Elviña.
En la mesa también estuvieron presentes X. Antón Pérez Lema (Compromiso por Galicia), Daniel Díaz (Equo), Rosendo González (Podemos), Rubén Sánchez (Partido Humanista), Alberto Lema (Anova) y Maite Bustamante (Espazo Ecosocialista). Todos coincidieron en que es el momento para la confluencia, que ya se está haciendo y que está funcionando. «A hipótese que queda é que o espazo de traballo en común sexa capaz de superar e diluír os intereses partidistas», avanzó Alberto Lema, de Anova.
En la cita se hicieron cuentas del coste de la reunión. El veto de la Xunta al uso del IES Elviña les obligó a desembolsar 1.500 euros, una parte para alquilar el local. En los tres días de actos los donativos sumaron 800 euros.
Las jornadas se cierran con un balance que, desde la Marea, resumen en la llamada a la unidad de todas las fuerzas para cambiar las cosas. Cerca de 200 personas pasaron por el COAG. Dentro de tres días comenzará el período de presentación de propuestas para las municipales.