La refinería de A Coruña pone en marcha una comisión para investigar las causas del accidente

Redacción digital

A CORUÑA

Los trabajadores continúan muy graves, según el último parte médico. Unos 300 trabajadores hacen un paro de una hora para mostrar su solidaridad con los heridos.

16 abr 2010 . Actualizado a las 20:51 h.

Los dos trabajadores heridos ayer en la refinería de Repsol en A Coruña siguen muy graves, con quemaduras de tercer grado en todo su cuerpo, según el parte médico facilitado por el Hospital A Coruña a los medios de comunicación a las doce del mediodía.

Juan Carlos Sousa, de 36 años y vecino de Arteixo, y José Luis Suárez, de 32 y natural de Coristanco, permanecen ingresados «sin cambios» en el Hospital A Coruña en estado «extremadamente grave» y «muy grave», respectivamente.

Los trabajadores sufrieron quemaduras de tercer grado. Ambos permanecían ayer intubados y asistidos con ventilación mecánica, y se temía por su vida, dado que las quemaduras afectaban al 95% de la superficie corporal en el caso de Juan Carlos Sousa, que además sufrió también una fractura de codo, y al 70% en su compañero, José Luis Suárez.

El próximo parte médico se hará público mañana a las doce del mediodía.

Concentración

Unos 300 trabajadores de las empresas subcontratadas y personal de la refinería han realizado un parón esta mañana entre las doce y la una, y se han concentrado ante las puertas de la planta para mostrar su solidaridad con los heridos. Además el comité de empresa ha convocado una nueva concentración el próximo lunes a las dos de la tarde.

Alberto Ferreiro, miembro del comité de empresa en represetación de la CIG, ha dicho que se ha creado una comisión investigadora «que estará composta por catro membros da dirección e os catro delegados de prevención do comité de empresa», que ya ha empezado a trabajar en el lugar de los hechos y ha añadido que de momento se esperará con prudencia para dejarla que trabaje. También ha explicado que el comité de empresa se va a personar como denunciante ante la Inspección de Trabajo para conocer cualquier tipo de resolución que se lleve a cabo.

Por su parte, según informa la agencia EFE, esta misma mañana, el portavoz parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, exigió que se abra una investigación en el Parlamento gallego para conocer las causas del accidente laboral y pidió que se adopten medidas para que este tipo de hechos no se vuelvan a producir. Aymerich advirtió de las condiciones de precariedad en las que trabajan un buen número de empleados de empresas auxiliares de la refinería.

Una explosión en la planta de coque

El «incidente», según detalló la empresa, se produjo a las 10.35 horas en una de las cámaras de la planta de coque, por causas que ayer todavía se desconocían. Aunque en un primer momento la propia compañía descartó que se hubiese producido una explosión, finalmente reconoció que «las primeras investigaciones apuntan a que sí hubo una deflagración, pero no hubo incendio». Sin embargo, vecinos del entorno aseguran que vieron fuego y oyeron un gran estruendo. El siniestro ocurrió cuando los dos operarios realizaban tareas de mantenimiento en una de las cámaras.

Los dos hombres heridos pertenecen a la empresa TMS, subcontratada por Repsol para llevar a cabo trabajos de soldadura en los depósitos de la planta, y en el momento del suceso se encontraban solos en la zona, según aclaró la multinacional petroquímica. Los dispositivos de emergencia de la propia factoría intervinieron de inmediato, y fue el servicio médico de la compañía el que prestó los primeros auxilios a los heridos: uno de ellos fue trasladado por la ambulancia con que cuenta la refinería, y el otro, por una del 061.

En la planta petroquímica se personaron agentes de la Policía Judicial, así como miembros de la Guardia Civil y funcionarios de la Inspección de Trabajo. La zona en la que se produjo el suceso permaneció acordonada hasta última hora de la tarde, una de las circunstancias que, según la empresa, habría impedido a los técnicos de la industria examinar el lugar y realizar una evaluación que pudiese esclarecer las causas de lo ocurrido.

Portavoces de la petrolera indicaron que se desconocía cuál podía haber sido el origen real del accidente, la secuencia de lo sucedido, si se había producido alguna fuga y qué sustancia podría haber inducido el siniestro, en el que sufrieron las graves lesiones los trabajadores de la subcontrata. Repsol anunció, no obstante, que se había abierto una investigación para aclarar el accidente. Y hoy mismo está previsto que se lleven a cabo diferentes análisis e informes con este objetivo.

Pese a que la petroquímica evitó entrar a valorar hipótesis alguna, trabajadores de la planta aseguraron que el accidente se prodjo cuando los dos operarios se encontraban en la cubierta de uno de los grandes cilindros, de unos diez metros de diámetro, en los que se encuentra el carbón a presión. Este mineral se tritura mediante unas grandes brocas que descienden de unas torres superiores y penetran en las cámaras por las tapas. Según indicaron, se produjo una explosión cuando Sousa y Suárez se hallaban soldando sobre las cubiertas de las cámaras. Las brocas no estaban entonces funcionando.

La cartera, a 200 metros

«Salió mucho humo negro, hubo algo de fuego y muchas piezas salieron volando», relataron operarios que estaban en aquel momento en la planta y que fueron testigos de lo ocurrido. La cartera de uno de los heridos fue recuperada después del suceso: apareció a unos doscientos metros de distancia.

Repsol reconoció que se produjeron destrozos importantes, aún no evaluados. La actividad de la petroquímica solo se vio interrumpida en la planta de coque, pero no afectó al resto de las instalaciones del amplio recinto, donde continuaron desarrollándose los procesos habituales de la industria.

La multinacional subrayó también que lo ocurrido no había afectado al entorno inmediato de la refinería, situada en pleno núcleo de Meicende.